El sacerdote narró que la detención ocurrió cuando comenzaba su labor de apoyo a migrantes en la zona.
Frontera, Coah.- El padre Paulo Sánchez Valencia, de la Parroquia El Verbo Encarnado, reveló durante una misa que fue detenido por la Fiscalía en lo que inicialmente se justificó como una infracción por llevar un faro fundido, pero que en realidad respondía a presiones del entonces alcalde de Frontera, Lencho Siller, debido al trabajo del sacerdote con la población migrante.
El sacerdote narró que la detención ocurrió cuando comenzaba su labor de apoyo a migrantes en la zona.
“Él fue el que me mandó a la policía cuando yo empezaba el tema de migración aquí”, afirmó en referencia al exalcalde, e indicó que la detención se prolongó desde las nueve de la noche hasta las dos o tres de la madrugada.
Lejos de guardar silencio, el párroco presentó denuncias ante la Comisión de Derechos Humanos y la Comisión Internacional de Derechos Humanos al día siguiente del incidente.
Según relató, la persecución no se limitó a su persona, sino que se extendió a todo su equipo de colaboradores, quienes fueron seguidos por policías y detenidos sin motivo aparente.
“Primero identificaron sus vehículos y después empezó a haber persecución y los paraban por la nada”, explicó el sacerdote, quien destacó la lealtad de su equipo, que permaneció fuera de la Fiscalía durante su detención para evitar que fuera trasladado a otro lugar.
Las denuncias presentadas desde la Ciudad de México resultaron en un llamado de atención y provocaron cambios en la normativa relacionada con el caso.
El padre Paulo exhibe en su oficina, enmarcada en vidrio, la carta oficial enviada desde la capital del país donde se solicita la intervención del gobierno en el asunto.
Durante su testimonio, el párroco reconoció que no conocía personalmente a Siller hasta que lo vio en un banco.
Por lo anterior, Sánchez Valencia hizo un llamado a la comunidad para elegir bien a sus representantes políticos y defendió su labor humanitaria.