Amigos del asesino revelaron que al entrar a la aplicación de citas queer, Martín lanzó esa advertencia y la cumplió
Frontera, Coah.- “No soy una persona mala, estoy muy arrepentido de lo que hice, pido perdón a la familia, si hubiera alguna manera de reparar esto lo haría”, dijo Martín ’N’, llorando durante su declaración en la audiencia de ayer, donde quedó vinculado a proceso tras ser acusado de homicidio calificado con arma de fuego, con alevosía, ventaja y brutal ferocidad en contra de Abel Bernardo Castillo Peña.
Bajo la causa penal 945/2026 en el Centro de Justicia Penal Acusatorio se llevó a cabo la audiencia, en la que Martín ’N’, fue presentado ante el juez Nelson Herrera, por el presunto homicidio de Abel un joven de 21 años a quien le disparó en la cabeza.
Según los hechos narrados por la razón social, el 5 de octubre a las 8:30 de la noche, Martín ’N’, salió de su casa en la calle Manuel Santos, de la colonia Arboleda, subió a su automóvil gris plata y se dirigió al ejido 8 de Enero, donde quedó de verse con Abel, con quien hizo cita a través de una aplicación llamada Grindr.
Se dirigió al lugar donde se encontró con Abel y juntos se fueron por la carretera 30 rumbo a San Buena, para luego dirigirse al ejido Saca de Bucareli, en un predio a 900 metros de la Quinta La Garza, donde había una tapias de difícil acceso.
Una vez fuera del auto y que Abel estaba desnudo, sólo con unas sandalias tipo crocs negro con rojo, con las rodillas y manos sobre el suelo y en posición inclinada dando la espalda a Martín, éste sacó una pistola calibre .32 y le disparó, pero falló el primer tiro, por lo que Abel volteó y fue ahí cuando disparó y le dio en la cabeza, ahí Abel terminó en el suelo sin vida.
Luego Martín se fue a su casa, a donde llegó a a las 10:00 de la noche y se encontró con Perla, a quien le contó lo ocurrido, luego llegó Cristian y también le contó; ambos fueron por hamburguesas, luego Martín entró al baño, se cambió, salió con la ropa y un celular y quemaron la evidencia.
Cuando le dieron a conocer los delitos que se le imputan, el Juez le preguntó a Martín que si quería declarar, ante lo cual dijo que sí, pese a que su abogado le recomendó no hacerlo.
Pide perdón a la familia
Durante su declaración, Martín ’N’, dijo: “Estoy arrepentido de lo que hice, desde el día que cometí el delito, yo no estaba en mis cinco sentidos, tenía sustancias en mi cuerpo, quiero pedir disculpas a la familia, a la sociedad, yo no quería hacerlo, no soy una persona mala, pido perdón a la familia, a la sociedad, a mis amigos, declararon en mi contra y no estoy enojado con ellos, desde que me detuvieron dije la verdad, si hubiera una manera de reparar lo que hice lo haría; de quemar evidencia eso no fue mi idea, fue de Perla, yo sólo pido perdón”, dijo con voz cortada, y comenzó a llorar.
Piden vinculación
Ante esto, la razón social pidió la vinculación a proceso de Martín ’N’, por el delito de homicidio calificado con arma de fuego, con alevosía, ventaja y brutal ferocidad en contra de Abel Castillo Peña.
Dijo que el 7 de octubre, Perla y Cristian acudieron a la Comandancia y dijeron que tenían información sobre el joven desaparecido y que un abogado les recomendó declarar lo ocurrido.
Resaltó que una vez que declararon catearon la casa de Martín, donde se decomisó el vehículo, un CPU que podría tener información de la víctima, una bolsa para cadáver que decía RIP color negro, de dos metros.
Se pidió apoyo de Ministerio Público en Frontera para acudir al lugar donde se encontró el cuerpo, a 900 metros de la Quinta La Garza, en la Saca de Bucareli , estaba putrefacto, desnudo, sólo con unas sandalias crocs, lleno de sangre, con un disparo en la cabeza.
Shock neurogénico
En la audiencia trascendió que se realizó la autopsia de Abel que revela que la causa de la muerte fue un shock neurogénico por un impacto de un proyectil en el sistema nervioso central, pero al ver que sólo había un orificio de entrada y no de salida abre el cráneo y halla el proyectil y por la forma en que ingresó se determina que fue de arriba hacia abajo, de derecha a izquierda, lo cual concuerda con la declaración de que la víctima estaba con las rodillas y manos en el suelo inclinado.
Encuentran arma homicida
En la criminalística de campo hallaron un casquillo dorado con la leyenda Águila calibre 7.65 mm y metros más adelante otro casquillo similar.
A 17 metros al norte del lugar del homicidio se encontró un arma calibre .32 y las marcas de un neumático que coinciden con el vehículo del imputado.
Hay videos donde se ve a Martín en su vehículo que se dirige de San Buena a Frontera y de Frontera a San Buenaventura y a las 8:58 se le ve pasar justo frente al edificio de Seguridad Pública, que es el camino que los lleva al ejido.
Piden peso de la ley
La razón social presentó la declaración de Olga Lidia Peña y de Fidencio Castillo, padres de Abel, quienes denunciaron el homicidio pues la madre dijo que ellos estaban en Monterrey, porque le iban a revisar a Fidencio sus ojos.
Agregó que Abel era su único hijo, que tenía 21 años y ese 5 de octubre estaba solo en casa, y le mandó un mensaje para que fuera por tortillas para ellos llegar y cenar.
Le dijo que sí y pidió permiso para ir con María a la plaza del ejido, después les mandó otro mensaje donde decía que había dejado huevo con jamón para que cenaran y este fue el último mensaje que recibió.
Contó que cuando llegaron a su casa y vio que Abel no estaba, fueron a buscarlo, pues ni siquiera les había mandado mensajes y como a las 3:00 de la mañana acudieron a casa de María pero ella les dijo que no lo había visto.
Acudieron a la Comandancia de Policía, a hospitales y a la oficina de desaparecidos, donde lo boletinaron.
Declaran contra su amigo
Cristian “N”., amigo de Martín desde la infancia, tiene 28 años de conocerlo y dijo que era una buena persona y que lo quería mucho, además tenía una tienda de videojuegos y se dedicaba a realizar videos en línea con lo cual le iba muy bien, pero su personalidad empezó a cambiar cuando éste comenzó a consumir drogas.
Declaró que él llegó a la casa de Martín el 5 de octubre, y lo vio extraño, se movía de un lugar a otro, pidieron a domicilio hamburguesas, pero Martín agarró las llaves del carro y le dijo que fueran por estas.
Ya de camino a las hamburguesas le dice; me chingué a un güey y Cristian le dice; cómo, te lo cogiste y le dice Martín, no, me lo chingué, lo maté, le dice que lo contactó por una aplicación de citas, llamada Grindr para homosexuales, ahí eliges a una persona al azar y se pueden ir con ellos.
Cuando llegan a la casa, le dice Perla, ya te dijo lo que hizo y le dice que sí, pero que pensó que estaban diciendo mentiras, Martín entró al baño y sale con la ropa en la mano y un celular, sale al patio pone todo arriba de una pala, le pide un soplete a Perla, y empiezan a quemarlo, en eso Cristian le da 500 pesos para gasolina y le dice que vaya con un abogado para resolver eso.
Por su parte, Perla N., dijo que llegó a casa de Martín desde temprano porque eran amigos y ella se quedó en la casa, después como a las ocho vio que Martín se metió a bañar, se arregló y le dijo que iba a una cita, luego llegó como a las 10 o 10:30 y fue cuando le contó que había matado a una persona.
Contó que le dijo que ellos se iban a ver por una aplicación de citas, que se habían ido al ejido Saca de Bucareli y ahí le había disparado, luego llegó Cristian y comenzaron a platicar, vieron a Martín muy inquieto, incluso se colocaba una cobija, se tapaba, luego la soltaba y pensaron que estaba drogado.
Mencionó que una vez que Cristian y Martín llegaron de las hamburguesas, Cristian se fue pues dijo que no quería estar involucrado y que lo vieran con un abogado.
Lo matan por ‘disponible’
Le preguntaron a Martín que porqué lo hizo, que si lo molestó o qué y Martín dijo que no, que él había dicho que la primera persona que le contestara al azar en esta aplicación lo iba a matar, que él puso en la aplicación “alguien disponible para cita” y Abel contestó “disponible”, en eso fue por él y pasó la tragedia.
A las 3 de la mañana, Perla y Cristian fueron con un abogado de nombre Javier, y le contó a grandes rasgos lo que había pasado.
Dijo que notó a Martín muy sereno, y que éste le decía que sí lo había matado, que no había motivo específico, le preguntó por las cámaras, pues dijo que había pasado por un lugar donde había cámaras y preguntó que si podían estar funcionando, sin embargo, el abogado le dijo que muchas veces sólo las tienen para asustar a los demás que no se preocupara.
Después Martín le preguntó al abogado por la pistola con la que había matado a Abel, le dijo que si le interesaba, como si pudiera ir a recogerla, al día siguiente intentaron contactar con el abogado de Javier y éste ya no les contestó y los bloqueó.
Relación sexual antes
La razón social dijo que una vez que el imputado estaba detenido y tenían el cuerpo de la víctima se hizo un examen toxicológico a Abel, y da negativo, igual un examen de líquido seminal por distintas cavidades del fallecido y sale positivo en cavidad anal.
A Martín se le hizo la prueba de rodizonato de sodio y salió positivo, la prueba toxicológica salió positivo a anfetamina, metanfetamina y marihuana, en el coche había rastros de sangre.
Juez vincula a proceso
Tras los hechos narrados por la razón social, la declaración del imputado y datos de prueba, el Juez vinculó a proceso a Martín “N”., por el delito de homicidio calificado, e impuso prisión preventiva, oficiosa y justificada, y se dio un plazo de investigación de seis meses debido a que existen pruebas porque están por entregarse y por ello pidieron un plazo largo.

Martín se vestía de mujer, debido a su identidad de género.
Extraño e introvertido
Como una persona extraña y que no interactuaba tanto, es como vecinos describen a Martín N, quien está acusado del delito de homicidio calificado realizado con arma de fuego, con alevosía, ventaja y brutal ferocidad en contra de Abel Bernardo Castillo Peña.
Doña Juanita narró que Martín tenía alrededor de dos años viviendo en la calle Manuel, de la colonia Arboleda y que esta era casa de su madre, la cual no lo visitaba tanto, sin embargo, dijo que sí tenía visitas con los amigos, pero le parecía una persona extraña.
Comentó que Martín tenía una tienda de videojuegos en su domicilio, pero que ella no dejaba ir a sus nietos, porque le parecía una persona muy rara, ya que era muy tímido y nunca hablaba con los vecinos y sólo lo veían cuando pasaba a tirar basura.
Otra de las vecinas, quien omitió su nombre por temor a represalias, dijo que Martín tenía poco tiempo de haberse mudado a ese domicilio, que tenía una tienda de videojuegos y que en ocasiones sus hijos iban a jugar ahí, pues tenía alrededor de seis máquinas, sin embargo, lo veían como una persona extraña y muy introvertida.
Tenía más armas en su casa
Manuel Eduardo N., dijo ser hermano de Cristian, mencionó que él conoce a Martín porque es amigo de su hermano y además Martín arregla consolas de videojuegos y el pasado 4 de julio de 2026, él fue a casa de Martín, vio que tenía los ojos muy rojos, y tenía una actitud como de una persona inquieta.
Después Martín le dijo que estaba jugando un videojuego por Facebook y después le enseña tres armas que tenía en su domicilio, una era un revólver negro, otro era una un arma tipo escuadra en color negra y era otra tipo escuadra más chica en color negro, pero dijo que él no hablaba tanto con Martín, pues al menos en ese día andaba muy drogado, y tenía mucho interés por las armas y por las cosas de muerto.