Agua alcanza un metro de altura en viviendas de colonias como Independencia y Bellavista; familias perdieron sus pertenencias
Ciudad Frontera, Coah.- Una inundación sin precedentes provocó que el agua del arroyo Frontera alcanzara un metro de altura dentro de la vivienda de la señora Rosa Elva, vecina de la colonia Independencia, quien perdió la totalidad de sus pertenencias tras el desborde del caudal que irrumpió con fuerza en su hogar.
El desastre tomó por sorpresa a la afectada y a su pareja sentimental, los únicos habitantes del inmueble ubicado en la calle Primero de Mayo.
La velocidad con la que el nivel del agua se elevó generó crisis nerviosas y momentos de terror, ya que el riesgo de quedar atrapados dentro de la infraestructura habitacional era inminente antes de que lograran evacuar de emergencia.
“El agua entró con una fuerza increíble y en minutos empezó a mover todo a su paso. Los muebles se desprendieron del suelo y ver que hasta el refrigerador andaba flotando nos causó un pánico terrible; pensamos que no lograríamos salir con vida”, relató.
La damnificada, dijo que a pesar de haber residido en la zona durante las últimas cinco décadas, jamás se había presentado un escenario de tal magnitud en el sector.
Aunque ambos adultos mayores resultaron ilesos tras el desalojo forzado de su propiedad, el daño patrimonial fue absoluto debido a que la corriente destruyó electrodomésticos y mobiliario en cuestión de minutos, dejándolos prácticamente con lo que traían puesto.
Implementa Ejército Plan DN-III-E
El Ejército Mexicano activó el Plan DN-III-E tras el desbordamiento del arroyo Frontera, un incidente provocado por la lluvia torrencial que inundó decenas de viviendas en la colonia Independencia y áreas circundantes, según confirmó el teniente coronel Jorge Luis Cigarroa Durán, comandante del 105 Batallón de Infantería de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
El personal militar se desplegó de manera inmediata en los sectores críticos para coordinar el rescate de bienes y el desagüe de los inmuebles afectados.
El mando militar explicó que los mayores estragos se concentraron en la calle Primero de Mayo de la colonia Independencia, donde el cauce del arroyo rompió sus límites naturales y canalizó una corriente que alcanzó una altura superior a un metro dentro de los hogares.
Los elementos castrenses realizaron maniobras manuales con palas, botes y equipo de bombeo para mitigar los daños estructurales y sanitarios.
“Nuestra prioridad absoluta en este momento es resguardar la integridad de las familias y apoyar de forma directa a los ciudadanos cuyas viviendas sufrieron inundaciones severas, agilizando la extracción del agua para evitar pérdidas totales de su patrimonio”, declaró.
El teniente coronel Cigarroa Durán, precisó que, si bien las lluvias impactaron de forma generalizada en la región, en Ciudad Frontera el sector de la Bellavista fue el más crítico, por la cantidad de domicilios a los cuales ingresó el agua tras el desborde del arroyo.
“Este sector fue el epicentro de las afectaciones debido a la fuerza del desbordamiento del arroyo Frontera, concentrando aquí la mayor parte de nuestra capacidad operativa”, explicó.
El alcance de la contingencia obligó a extender las tareas de auxilio de la Sedena hacia la calle Libertad en la colonia 10 de Mayo, justo detrás de la harinera, punto donde el mismo cuerpo de agua periférico registró fallas de contención e inundó patios y domicilios.
Los equipos del 105 Batallón de Infantería permanecen en la zona afectada realizando evaluaciones de daños y labores de limpieza para prevenir brotes epidemiológicos y asegurar que las familias damnificadas puedan regresar a la habitabilidad de sus espacios a la brevedad.
Salva a su familia en la colonia Bellavista
El vecino Alexis Castro Fuentes, relató la grave inundación que sufrió su vivienda en la colonia Bellavista, ubicada en el cruce de las calles Almadén y Primero de Mayo, luego de que el desbordamiento del arroyo Frontera provocara que el agua alcanzara casi un metro de altura dentro de su hogar.
El afectado se vio en la necesidad de abandonar su jornada laboral tras el aviso de los colonos sobre el ingreso del agua a su propiedad.
“Tuve que salirme de trabajar corriendo cuando los vecinos me avisaron. Al llegar, el agua ya nos llegaba casi al metro de altura, mis hijos estaban asustados y llorando, y lo único que pudimos hacer fue abrir las puertas y enfocarnos en salvar a la familia y lo poco que se pudiera de nuestras cosas”, comentó.