Mujer denuncia violencia intrafamiliar y busca justicia, el culpable sigue libre.
Frontera, Coah.- Amayrany Díaz, de 25 años, hizo pública una denuncia por violencia familiar que la coloca en el centro de una batalla por encontrar justicia contra su ex pareja, a quien identificó como Alejandro Castro Cárdenas.
La mujer acusa al trabajador de la empresa Aptiv de haberla agredido brutalmente el pasado domingo, un ataque que, según su testimonio, le dejó secuelas físicas y psicológicas severas.
Los hechos se desencadenaron en su hogar en la colonia Sierrita, cuando Díaz intervino para proteger a su hija de dos años.
“El señor, estando en plenas facultades, me dio una tremenda golpiza por defender a mi hija de un castigo innecesario y traumante para una bebé”, relató la joven madre, cuya denuncia ha cobrado notoriedad ya que acusa inacción de la Fiscalía General de Justicia ante su denuncia, pese a la gravedad de las lesiones que presenta.
Brutal golpiza
Amayrany, describe la agresión como un violento episodio en el que fue sujetada del cuello y recibió “incontables puñetazos en la cara”, resultando en un cuadro médico preocupante que incluye tabique desviado y fracturado, esguince cervical de segundo grado, fractura en el hueso occipital y costillas astilladas.
Retenida contra su voluntad
Visiblemente golpeada, la víctima relata que, tras la golpiza, su agresor intentó retenerla a la fuerza, impidiéndole salir de la casa.
“Después de la golpiza que me dio, él se puso a limpiar la sangre y a cambiar las sábanas, y yo sólo estaba desesperada por salir”, recordó y su voz se tornó temblorosa.
Finalmente, logró escapar y fue auxiliada por una vecina que la llevó a la Clínica 9 del IMSS, a pesar de haber recibido atención médica y que la Policía Violeta fuera notificada, la casa donde ocurrieron los hechos estaba vacía cuando llegaron las autoridades.
Fiscalía no la protege
La principal queja de Díaz ahora es la supuesta inacción de la Fiscalía General de Justicia ya que teme que su ex pareja tome represalias y la vuelva a atacar a ella o a su hija.
“La Fiscalía no hace nada, la persona está libre, hace su vida, va a su trabajo con normalidad”, lamentó Amayrany, denunció que mientras Castro Cárdenas sigue su vida sin consecuencias, ella vive con el dolor físico y la humillación pública, lo que le ha dificultado incluso encontrar empleo.
“Yo paso la vergüenza, el dolor físico, el dolor psicológico y el moral, donde me veo al espejo como un monstruo”, expresó, pidiendo a las autoridades que actúen con celeridad para que se haga justicia y atrapen al agresor.