Se casó tres veces y fue un icono de la Fiesta Brava tres de sus 8 hijos siguieron los paso de sus padres en el toreo
Ciudad de México.- La familia Capetillo-Gaytán atraviesa un luto profundo tras confirmarse la muerte de María del Carmen Vázquez Alcaide el 22 de enero de 2026. Conocida cariñosamente como “Yeya“, la madre del actor y ex-Timbiriche, Eduardo Capetillo, fue una figura central cuya vida estuvo íntimamente ligada tanto al espectáculo como a la historia de la tauromaquia en México. Su fallecimiento marca la pérdida de una matriarca con profundas raíces españolas y un legado familiar extenso en el medio artístico.
La confirmación oficial a través de un entrañable mensaje
La noticia del deceso de María del Carmen Vázquez Alcaide fue dada a conocer la tarde de este jueves 22 de enero de 2026. La confirmación provino del periodista deportivo Heriberto Murrieta, colaborador de ESPN y amigo cercano de la familia, quien compartió la información en su cuenta oficial de X (antes Twitter).
Murrieta lamentó profundamente la pérdida de quien llamó su “entrañable amiga Mari Carmen Vázquez“. En su mensaje, el comunicador destacó la conexión de la señora Vázquez Alcaide con varios ámbitos públicos al referirse a ella como madre de:
El rejoneador Carlos Arruza.
El matador Manolo Arruza.
El actor Eduardo Capetillo.
“Lamento profundamente el fallecimiento de mi entrañable amiga Mari Carmen Vázquez, madre del rejoneador Carlos Arruza, el matador Manolo Arruza y el actor Eduardo Capetillo”, se lee en el comunicado.
Hasta la redacción de esta nota, la familia, incluyendo a Eduardo Capetillo, Biby Gaytán y sus hijos, no ha emitido ninguna declaración oficial o comunicado sobre la muerte de María del Carmen Vázquez Alcaide, ni han compartido detalles sobre los servicios funerarios. El mundo del espectáculo mexicano espera una manifestación de la familia en las próximas horas.
María del Carmen Vázquez Alcaide: una vida entre la tauromaquia y el espectáculo
“Yeya” no solo fue la madre de una figura emblemática de la televisión y la música de la década de los noventa, sino también la matriarca de un linaje que unió a dos importantes familias de la tauromaquia mexicana.
Raíces en sevilla y la saga Capetillo-Arruza
María del Carmen Vázquez Alcaide era originaria de Sevilla, España, y su forma de hablar remontaba a la región de Andalucía. Su vida estuvo marcada por tres matrimonios.
Primer matrimonio: Estuvo casada con el torero mexicano Carlos Arruza, con quien tuvo cinco hijos, incluyendo al rejoneador Carlos Arruza y al matador Manolo Arruza. Carlos Arruza murió años después en un accidente de auto.
Segundo matrimonio: Se casó con Manuel Capetillo, quien también era torero. Con él tuvo tres hijos, entre ellos Eduardo Capetillo, el actor y cantante Guillermo Capetillo (conocido por telenovelas como Cuna de lobos y María la del Barrio), y Manuel Capetillo Jr., dedicado a la actuación y la tauromaquia. Este matrimonio se divorció en los ochentas.
Tercer matrimonio: Posteriormente se casó con Javier Rojo, quien falleció hace años.
La conexión familiar más allá de los reflectores
María del Carmen Vázquez Alcaide vivía en el rancho familiar de Eduardo Capetillo y Biby Gaytán. Los seguidores de la familia la recordaban por su participación en varios videos de cocina publicados en el canal de YouTube de Biby Gaytán, mostrando una faceta hogareña y cercana.
Era particularmente cercana a su nieta, Alejandra Capetillo, quien solía llamarla cariñosamente Yeya. La joven viajó a México a finales de diciembre para pasar algunos días con su abuela. En un video que grabaron juntas, la joven le preguntó qué le gustaría que recordaran de ella, a lo que respondió con una sola palabra: “Mi sonrisa”.
Su última aparición pública registrada fue el 24 de mayo de 2025, durante la boda religiosa de Alejandra Capetillo en una hacienda del estado de Hidalgo, México. En esa ocasión, la señora Vázquez Alcaide fue fotografiada junto a su nieta, posando en la ceremonia. Alejandra lució una mantilla sevillana, un accesorio tradicional de encaje que, según los reportes, fue un obsequio de Yeya y un homenaje a las raíces españolas que ella siempre atesoró.