El clip que detonó la discusión fue difundido por la periodista Laura Brugés en redes sociales
El diputado federal Sergio Mayer Breton respondió a la polémica que lo colocó en el centro de la conversación digital, luego de que circulara un video donde aparece bostezando y aparentemente dormido durante una sesión en el Congreso de México.
Lejos de evadir el tema, el también actor ofreció su versión y vinculó el episodio con su ritmo de vida y su edad.
En entrevista con el programa La Mesa Caliente, Mayer reconoció el momento captado en video y explicó que sus jornadas comienzan desde muy temprano.
El legislador detalló que inicia el día con actividad física antes de presentarse en la Cámara de Diputados, lo que, sumado a sus compromisos posteriores, impacta en sus horas de descanso.
Me voy al gimnasio para poder estar a las 9 de la mañana en Cámara de Diputados en la Permanente. No hablan del trabajo, soy un adulto mayor y ya me quedo dormido. Antes digan que aquí no me he quedado dormido”, añadió.

La controversia creció cuando se contrastó su desempeño en el Congreso con su participación como comentarista en el reality La Casa de los Famosos, donde no se le ha visto en situaciones similares. Ante ello, Mayer subrayó que mantiene una doble jornada laboral.
“Además esa es otra cosa. Terminando mi trabajo Legislativo me voy al Panel. Termino mi día a las 11 o 12. Todavía hago lives, veo las noticias y me duermo como a las 12 o 1”, explicó. El exintegrante de Garibaldi reconoció que duerme pocas horas, pero minimizó el episodio.
“Duermo muy poco, esa es la verdad, pero no me preocupa y no me avergüenza bostezar porque yo también lloro, como, voy al baño, bostezo, me canso”, sostuvo.

El clip que detonó la discusión fue difundido por la periodista Laura Brugés en redes sociales, donde rápidamente se volvió viral. Las imágenes generaron críticas sobre su desempeño como servidor público, así como comentarios que retomaron su pasado en el entretenimiento.
La reacción de Mayer no solo buscó contextualizar el momento, también evidenció la presión que enfrenta al combinar su carrera política con su presencia mediática. El caso se suma a una serie de episodios recientes en los que figuras públicas enfrentan el escrutinio constante por su actividad dentro y fuera de cargos oficiales.