El famoso músico mexicano visitó la Ciudad de México en algún punto de su carrera, de manera específica, fue como turista a la basílica edificada por la aparición de la Virgen del Tepeyac
Valentín Elizalde, cantante de música regional mexicana, reapareció en las redes sociales, pero únicamente en formato imágenes, ya que su familia se encargó de circular fotografías nunca antes vistas del músico sonorense, donde se le ubica en un punto de gran afluencia en la Ciudad de México.
"Valentín Elizalde en la basílica de la Ciudad De Mexico, junto a uno de sus grandes amigos, el buen Hugo Ivich. Fotografías totalmente inéditas, nunca antes vistas", escribieron como pie de fotografía.
En la primera foto se puede ver a Valentín con uno de sus amigos en la parte más alta del lugar, donde está la catedral más antigua. En la segunda lo vemos posando con dos amigos en la clásica estatua de la Virgen del Tepeyac, cuando se le apareció a Juan Diego. En la foto sobrante, está en la explanada de la Basílica, posando con su amigo Hugo Ivich.

Lo anterior, fue publicado con motivo del 12 de diciembre de 2025, fecha en que se festejó un aniversario más de la aparición de la Virgen del Tepeyac. Con eso queda claro que Valentín siempre fue una persona devota, además de que continuamente lo mencionó a lo largo de su carrera.
Lamentablemente, lo que llamó la atención más en esta galería fotográfica, es que aparece con Hugo Ivich, quien fue su representante por un tiempo, además de uno de sus mejores amigos, pero murió de la misma forma que el cantante. Hugo fue asesinado a tiros por una banda de sicarios en noviembre de 2015 en Hermosillo, Sonora. También fue acribillado en su camioneta, donde viajaba como copiloto, tal como sucedió en contra del Gallo de Oro, pero éste murió en el año 2007.

La gente acude a la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México el 12 de diciembre para celebrar el día de la Virgen de Guadalupe, la patrona de México, conmemorando la fecha en que se cree que su imagen milagrosa quedó plasmada en la tilma de San Juan Diego en 1531.
Esta fecha es la celebración religiosa más importante del país y una de las más grandes del mundo católico, atrayendo a millones de peregrinos que viajan a pie, de rodillas, en autobús o bicicleta desde todas partes de la República con el único objetivo de mostrar su devoción, agradecer por los milagros y cumplir promesas, participando en misas, rezos y cantando Las Mañanitas.