En la denuncia se señalan diversas conductas de naturaleza sexual que habrían ocurrido mientras el equipo de trabajo se desplazaba a bordo del autobús de la gira del grupo. La querella, presentada ante el juez correspondiente en Hidalgo County, sostiene que estos hechos causaron un profundo impacto emocional y profesional en el demandante.
La demanda fue interpuesta por The Buzbee Law Firm, despacho con sede en Houston, Texas, dirigido por los abogados Tony Buzbee y Crystal Del Toro, quienes cuentan con experiencia en casos de alto perfil relacionados con agresión y abuso sexual.
En una declaración incluida en el escrito de la demanda, el equipo legal afirmó que nunca habían visto “el tipo de conducta alegada en este caso”, calificándola de “atroz e indignante” y subrayando la intención de llevar la disputa hasta sus instancias legales más severas.
Aunque Ramón Ayala, de 80 años, es uno de los demandados, la mayor parte de las alegaciones en la demanda se centran en su hijo, Ramón Ayala Jr., de 56 años, quien actuaba como encargado de contratar y supervisar al personal itinerante en ese momento y quien, según los documentos legales, habría participado directamente en los hechos denunciados.
Entre las conductas detalladas en la querella se mencionan exposiciones repetidas de partes íntimas a bordo del autobús, actitudes que se describen como “ofensivas e inapropiadas” frente a otros miembros del equipo y presuntos actos de contacto físico no consentido en varias ocasiones.
La banda Ramón Ayala y Sus Bravos del Norte es considerada una de las más influyentes en la historia de la música regional mexicana, con una carrera que se remonta a principios de la década de 1970 y múltiples reconocimientos internacionales, incluidos varios premios Grammy.
Ramón Ayala, conocido popularmente como el “Rey del Acordeón”, ha tenido una trayectoria que ha trascendido generaciones y fronteras, consolidando una base de seguidores tanto en México como en Estados Unidos y otros países de América Latina.
Hasta el momento, no se ha dado a conocer una respuesta pública ni por parte de Ramón Ayala ni de su hijo, ni de representantes legales del grupo respecto a las acusaciones y la demanda civil.
Tampoco se ha anunciado si se ha fijado una fecha para la audiencia inicial ni si habrá comparecencia de las partes ante el tribunal en los próximos días. El proceso judicial sigue su curso en la corte texana y podría atraer mayor atención mediática a medida que avance.