Concluye edición entre polémicas y debates sobre el futuro del cine; conquista Mungiu Palma de Oro
Saltillo, Coah.- El Festival de Cannes 2026 cerró una edición marcada por la discusión crítica, el cine político y algunas sorpresas que terminaron por darle oxígeno a un certamen acusado, una vez más, de mirar demasiado hacia Europa y demasiado poco hacia otras cinematografías.
Entre debates sobre una competencia irregular y reclamos por la ausencia de más voces latinoamericanas y africanas, la clausura encontró finalmente una película capaz de reunir consenso: Fjord, del rumano Cristian Mungiu, se llevó la Palma de Oro y confirmó el regreso de uno de los autores más sólidos del cine europeo contemporáneo.
La cinta, protagonizada por Renate Reinsve y Sebastian Stan, sigue a una familia migrante instalada en Noruega cuya vida se fractura cuando las autoridades sospechan abuso infantil. Al recibir el máximo premio del festival, Mungiu definió su película como “un compromiso contra toda forma de integrismo” y lanzó una reflexión sobre el clima social contemporáneo: “Las sociedades hoy están fracturadas, radicalizadas”.
Según EFE, el director también aseguró que el cine debe seguir hablando “de cosas pertinentes” y confrontar aquello que muchas veces nadie quiere discutir en público.
Aunque la Palma de Oro se quedó en Europa, Latinoamérica encontró uno de los momentos más celebrados de la noche en la sección Un Certain Regard, donde la mexicana Marina de Tavira ganó el premio a Mejor Actriz junto a las costarricenses Daniela Marín Navarro y Mariangel Villegas por Siempre soy tu animal materno, dirigida por la cineasta costarricense Valentina Maurel.
La actriz mexicana –nominada al Oscar por Roma– celebró especialmente el carácter colectivo del reconocimiento.
“Me siento muy feliz y orgullosa, sobre todo porque es un premio que comparto con dos actrices costarricenses”, dijo en entrevista con El Universal. También subrayó la importancia de que el filme explore “las relaciones íntimas entre las mujeres” y distintas formas de maternidad desde una mirada profundamente latinoamericana.
La película, una coproducción entre Costa Rica, México, Bélgica y Francia, tuvo una recepción cálida en Cannes, con una ovación de cuatro minutos tras su proyección oficial. Marina interpreta a una mujer que intenta reconstruirse mientras sus hijas atraviesan sus propias crisis emocionales y espirituales. “Creo que es un momento muy fuerte en la maternidad cuando tus hijos empiezan a desprenderse”, reflexionó la actriz.
Otro de los focos de la clausura estuvo en los españoles Javier Ambrossi y Javier Calvo, quienes obtuvieron el premio a Mejor Dirección por La Bola Negra, compartido con el polaco Paweł Pawlikowski.
Inspirada en una obra inconclusa de Federico García Lorca, la película entrelaza tres historias queer en distintas épocas de España. Durante la ceremonia, Ambrossi recordó que mientras filmaba se preguntaba si estaba “haciendo honor” a quienes abrieron camino antes dentro de la comunidad LGBTQ+. Calvo, por su parte, defendió el arte como “un vehículo para la empatía”.
La dupla española vivió así su gran irrupción internacional en una edición donde Cannes volvió a demostrar que, incluso entre polémicas y divisiones críticas, sigue siendo el escenario donde el cine mundial define conversación, prestigio y futuro.
• Palma de Oro: Fjord — Cristian Mungiu
• Gran Premio: Minotaur — Andrey Zvyagintsev
• Mejor Dirección: La Bola Negra — Javier Ambrossi y Javier Calvo / Fatherland — Paweł Pawlikowski
• Premio del Jurado: The Dreamed Adventure
• Mejor Actriz: Virginie Efira y Tao Okamoto por All of a Sudden
• Mejor Actor: Emmanuel Macchia y Valentin Campagne por Coward
• Mejor Guion: Emmanuel Marre por Notre Salut