Michelle Salas celebró su cumpleaños 37 en un viaje entre amigas con su madre y su abuela en Los Cabos
Ciudad de México.- Michelle Salas compartió con Stephanie Salas, Sylvia Pasquel y sus amigos.
Ciudad de México.- Michelle Salas celebró su cumpleaños número 37 con una escapada de lujo a Los Cabos acompañada por algunas de las personas más importantes de su vida. La influencer y modelo reunió a su madre, Stephanie Salas; a su abuela, Sylvia Pasquel, y a varios amigos para disfrutar varios días de descanso, relajación y festejos frente al mar.
A través de redes sociales, la hija de Luis Miguel compartió un resumen de la experiencia que vivió en un exclusivo resort ubicado en San José del Cabo, donde aprovechó diversas actividades diseñadas para desconectarse de la rutina y celebrar esta nueva vuelta al sol.
La experiencia comenzó el 11 de junio con la llegada de los invitados al complejo turístico. Desde el primer día, las asistentes tuvieron acceso a distintas actividades de bienestar, entre ellas sesiones de hidroterapia y sound healing, una terapia que utiliza sonidos y vibraciones para promover la relajación y reducir el estrés.
Durante la estancia, Stephanie Salas no perdió oportunidad de consentir a su hija con abrazos y muestras de cariño, mientras que Sylvia Pasquel disfrutó de momentos de descanso junto a la piscina.
Como parte de los festejos, el grupo realizó una salida especial el 12 de junio. La celebración continuó a bordo de un yate de lujo, donde disfrutaron del atardecer acompañadas de cocteles y una experiencia gastronómica frente al mar.
El momento más importante llegó el 13 de junio, fecha en la que Michelle cumplió oficialmente 37 años. Para esa jornada, las invitadas permanecieron en la villa disfrutando de las instalaciones y, al caer la noche, organizaron una cena bajo las estrellas para conmemorar el cumpleaños de la modelo.
Fue en esa noche cuando Michelle Salas aprovechó la oportunidad para recordar a su bisabuela, Silvia Pinal. La modelo compartió una foto en sus historias de Instagram en donde se le ve levantando una copa con vino, haciendo un brindis hacia el cielo.
“Hasta el cielo bisa, te extrañamos aquí”, escribió.

Después de la celebración principal, el ambiente se volvió más relajado. El domingo 14 de junio estuvo dedicado al descanso, la gastronomía local y las amenidades de la propiedad, que incluía piscina privada, terrazas con vista al mar y espacios pensados para la tranquilidad.
La escapada concluyó el 15 de junio, cuando Michelle Salas y sus acompañantes se despidieron de unos días marcados por el lujo y los festejos en uno de los destinos turísticos más exclusivos de México.