La reconocida actriz exhibió públicamente al profesional de la salud reabriendo la discusión sobre los delitos digitales, la suplantación de identidad y la falta de regulación sobre el uso comercial de la IA
El uso indiscriminado de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito comercial ha alcanzado un nuevo punto de inflexión dentro de la farándula y el marco jurídico en México. En esta ocasión, la figura del espectáculo Maribel Guardia utilizó sus plataformas oficiales para denunciar públicamente a un médico cirujano radicado en Culiacán, Sinaloa, quien presuntamente utilizó herramientas de generación de imágenes para simular la presencia y el respaldo de la actriz en su clínica de belleza.
El incidente, que se viralizó rápidamente en redes sociales gracias a la denuncia de la famosa, quien puso de manifiesto una práctica cada vez más recurrente en el marketing digital: el uso de la imagen, nombre y reputación de celebridades sin su consentimiento expreso para generar confianza en potenciales clientes.
A través de una publicación en su cuenta oficial de Instagram, la actriz, cantante y conductora costarricense naturalizada mexicana externó su indignación ante la difusión de una fotografía falsa generada mediante inteligencia artificial, la cual fue publicada por la cuenta identificada como @drluissoto. En el post comercial, el médico aseguraba que la artista viajaba frecuentemente a la capital sinaloense para someterse a tratamientos estéticos bajo su supervisión.
Guardia, quien cuenta con millones de seguidores en sus redes sociales, desmintió tajantemente cualquier vínculo comercial o profesional con el galeno, advirtiendo a su audiencia sobre la falsedad de la propaganda. De manera íntegra, la declaración emitida por la actriz señala:
“Podrían creer que un doctor en Culiacán que NO conozco, y con el que NUNCA he ido, se atrevió a hacer una foto mía con inteligencia artificial, asegurando en un post en IG que yo iba a tratarme con él hasta Culiacán. Que clase de ética tiene este señor, seguro pensó que no me iba a enterar, cuando el mundo digital es tan pequeño y tengo buenas amigas en Culiacán. El mentiroso, farsante y fraudulento es este hombre: @drluissoto”
La publicación generó un apoyo masivo por parte de colegas del medio artístico, seguidores y expertos en comunicación digital, quienes condenaron el actuar del médico y exigieron la intervención de las autoridades competentes, tales como la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).

El avance vertiginoso de los algoritmos generativos de imágenes ha permitido a usuarios sin conocimientos técnicos avanzados crear contenido hiperrealista. Aunque estas herramientas poseen un potencial innovador en diversas industrias, en el área de la publicidad médica representan un riesgo sustancial para la salud pública y los derechos del consumidor.
En el sector de la medicina estética, la confianza es el activo más valioso. Al fabricar un testimonio falso mediante un deepfake o una imagen generada por IA de una figura pública de la talla de Maribel Guardia —reconocida ampliamente por mantener una figura atlética a sus 67 años—, los proveedores de servicios incurren en prácticas fraudulentas destinadas a manipular la decisión de compra del paciente.
Especialistas en ética médica destacan que la suplantación de la imagen de una celebridad no solo viola los derechos de autor y de personalidad del individuo afectado, sino que también vulnera la ética profesional médica, pues engaña al público sobre los verdaderos resultados y la cartera de clientes real del establecimiento.
En el sistema jurídico mexicano no existe aún una “Ley de Inteligencia Artificial” unificada; sin embargo, el uso no autorizado de la imagen de una persona mediante IA para la promoción de bienes o servicios sí se encuentra tipificado, sancionado y regulado en diversos ordenamientos legales de ámbito civil, penal, administrativo y mercantil.
Las personas que utilicen la IA para alterar, recrear o falsificar la imagen o voz de un tercero con fines de lucro directo o indirecto pueden enfrentar sanciones que van desde indemnizaciones millonarias por daños y perjuicios hasta penas de prisión.
El derecho a la propia imagen forma parte de los derechos de la personalidad. En México, la Ley Federal del Derecho de Autor (LFDA) y las leyes sobre la protección de los derechos de la personalidad a nivel estatal establecen claramente que el retrato de una persona no puede ser comercializado ni publicado sin su consentimiento expreso.
La Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) vigila que la información publicitaria sea veraz, comprobable y exenta de elementos que induzcan al error o al engaño. La simulación de un patrocinio o testimonio mediante IA califica directamente como publicidad engañosa.
Dependiendo del código penal de la entidad federativa (en este caso Sinaloa o el Código Penal Federal si la conducta transgrede redes de telecomunicaciones), el uso de IA para hacerse pasar por patrocinado por un tercero o suplantar la identidad con fines de lucro puede configurar delitos como fraude o usurpación de identidad.
El caso de Maribel Guardia visibiliza una problemática emergente a la que se enfrentan diariamente cientos de creadores de contenido, artistas y ciudadanos comunes. La facilidad con la que se pueden sintetizar rostros y voces con herramientas informáticas requiere una respuesta contundente por parte de las autoridades regulatorias e impartidoras de justicia.
Hasta el momento, la cuenta del médico señalado ha recibido cientos de comentarios de rechazo por parte de internautas, y no se descarta que la actriz y su equipo legal emprendan acciones formales ante el IMPI y los tribunales civiles para sentar un precedente firme contra la piratería de imagen y el uso irresponsable de la inteligencia artificial en México.