La historia de Ángeles Mastretta llega a Netflix con una adaptación que explora la libertad, los ideales y los sacrificios que puede exigir el amor
Ciudad de México.— ‘Mal de amores’, la novela de Ángeles Mastretta, llegará a Netflix convertida en una serie de siete capítulos que llevará a la pantalla una historia de amor marcada por la Revolución Mexicana, pero también por la búsqueda de libertad de una mujer que se niega a aceptar las limitaciones de su época.
La producción, que se estrena el 2 de septiembre, sigue a Emilia Sauri, interpretada por Renata Vaca, una joven que sueña con convertirse en médica en una época en la que las mujeres tenían restringido el acceso a los estudios profesionales. Su vida queda marcada por su relación con Daniel Cuenca (Juan Pablo Fuentes), un joven revolucionario, y Antonio Zavalza (Iván Amozurrutia), un médico que apuesta por la paz.
La serie modifica el orden narrativo de la novela original y utiliza el triángulo amoroso para plantear una pregunta que, de acuerdo con el elenco, continúa vigente: ¿hasta dónde se puede amar sin renunciar a los propios sueños?
Para Renata Vaca, la historia demuestra que las emociones de sus personajes no están tan alejadas de las que viven las personas en la actualidad.
“El amor es algo atemporal”, reflexionó la actriz, quien considera que la producción permite acercarse a 1910 y observar cómo, incluso en medio de la violencia y la incertidumbre, el amor podía convertirse en una forma de esperanza.
Emilia, una mujer adelantada a su tiempo
Uno de los principales conflictos de la serie es el deseo de Emilia de estudiar medicina. La protagonista pertenece a una familia liberal que, a diferencia de muchas otras de su época, decide respaldar sus aspiraciones.
Para preparar el personaje, Vaca comenzó su entrenamiento tres meses antes del rodaje y tomó clases de medicina, herbolaria, cello y baile, además de recurrir a la escritura de cartas para explorar aquellos pensamientos de Emilia que no expresa abiertamente.
La actriz considera que Emilia representa a una mujer para la que el mundo todavía no estaba preparado: alguien que busca decidir por sí misma tanto su futuro profesional como su vida sentimental.
Daniel Cuenca: ¿amor o ideales?
Mientras Emilia busca construir su propio camino, Daniel Cuenca decide poner sus ideales políticos por encima de su relación con ella y se incorpora a la lucha maderista.
Juan Pablo Fuentes explicó que procuró no juzgar las decisiones de su personaje, sino comprender las heridas que hay detrás de ellas. Daniel perdió a su madre cuando era niño y creció en un entorno que lo llevó a buscar constantemente un lugar al cual pertenecer.
Desde esa perspectiva, lo que para Emilia puede parecer egoísmo representa para Daniel la necesidad de entregarse a una causa que considera más grande que él.
El actor también encontró en la historia una reflexión sobre la manera en que las relaciones pueden transformar a las personas.
“El amor no te frena, te revela de qué estás hecho”, señaló Fuentes al hablar de lo que significó interpretar al personaje.
Antonio Zavalza representa otra forma de amar
En el otro extremo se encuentra Antonio Zavalza, interpretado por Iván Amozurrutia, un médico que regresa a Puebla después de estudiar y viajar por distintas partes del mundo.
A diferencia de Daniel, Antonio busca ayudar desde la medicina y mantener una postura pacífica frente al conflicto que comienza a transformar al país. Sin embargo, su encuentro con Emilia lo lleva a involucrarse emocionalmente con una mujer cuya libertad también representa un desafío para él.
El personaje representa una posibilidad distinta para Emilia, aunque la protagonista debe enfrentarse al dilema de amar a Antonio mientras permanece vinculada a su primer amor.
Una historia sobre mujeres que buscan su libertad
La búsqueda de independencia también está presente en Milagros Veytia, interpretada por Cassandra Ciangherotti. El personaje se encuentra enamorado, pero no está dispuesto a renunciar a su libertad por una relación.
Para Ciangherotti, uno de los elementos más atractivos de la producción es precisamente la manera en que la pasión se convierte en una fuerza capaz de transformar a los personajes.
La actriz también destacó el contraste entre las formas de relacionarse de principios del siglo XX y las actuales, particularmente en una época dominada por las redes sociales, donde las cartas, las esperas y la construcción pausada del romance han perdido presencia.
Una adaptación con sello familiar
La serie tiene además un vínculo especial con la autora de la novela. Catalina Aguilar Mastretta, hija de Ángeles Mastretta, es la directora y showrunner de la producción.
Catalina leyó ‘Mal de amores’ cuando tenía 12 años y desde entonces tuvo la intención de llevar la historia a la pantalla. De acuerdo con el elenco, Ángeles Mastretta incluso rechazó propuestas anteriores para adquirir los derechos porque quería que fuera su hija quien finalmente contara la historia.
Durante la filmación, la escritora visitó constantemente el set y mantuvo una relación cercana con los actores.
Renata Vaca recordó incluso las reuniones en casa de Mastretta, donde el elenco pudo convivir con la autora entre comidas y largas conversaciones sobre música, política y otros temas.
Así, la adaptación de ‘Mal de amores’ no sólo representa el salto de una novela publicada en 1996 a una plataforma de streaming, sino también la culminación de un proyecto que Catalina Aguilar Mastretta imaginó desde que era adolescente.
La serie llegará a Netflix el 2 de septiembre de 2026, con una historia que utiliza el romance y la Revolución Mexicana para hablar de una pregunta que permanece vigente: ¿cuánto de nosotros estamos dispuestos a sacrificar por amor sin dejar de ser quienes queremos ser?