La película del mexicano fue restaurada para el festival cinematográfico más importante del mundo
Guillermo del Toro presentó la versión restaurada en 4K de El laberinto del fauno en el Festival de Cannes, a veinte años de su estreno original.
El cineasta mexicano, ovacionado durante varios minutos por el público francés, advirtió que las adversidades y la resistencia siguen vigentes en la creación artística, en tiempos donde, dijo, se insistía en que “el arte se puede hacer con una maldita aplicación”.
La proyección, parte de la selección Cannes Classics, reavivó el legado de la cinta e impulsó la defensa de la creatividad como respuesta al contexto global.

Durante su intervención, Guillermo del Toro recordó que emprender el proyecto en 2006 requirió sortear obstáculos constantes. El cineasta describió el proceso como “ir contra la corriente en todo momento” y calificó el rodaje como “la segunda peor experiencia cinematográfica” de su carrera, solo detrás de Mimic, la cinta que realizó con los hermanos Weinstein.
Según Del Toro, la película atravesó dificultades financieras en la preproducción porque “nadie quería financiarla”. En la etapa de rodaje y posproducción, “todo salió mal”.
En su ciclo original, la cinta recaudó 83 millones de dólares a nivel global y consiguió seis nominaciones al Óscar, obteniendo tres estatuillas en categorías técnicas.
Guillermo Del Toro eligió contar una historia ambientada en la España franquista de 1944, centrada en Ofelia, una niña que escapaba de la represión a través de un universo fantástico.
El director trazó un paralelismo entre la travesía de su protagonista y la actualidad, subrayando la importancia de actuar desde el amor y no desde el temor: “Podemos entregarnos al amor o al miedo. Jamás, jamás, jamás nos entreguemos al miedo”.
El propio Del Toro supervisó la restauración del filme desde el negativo original de 35 mm, garantía de fidelidad para su exhibición en Cannes Classics. El delegado general del festival, Thierry Frémaux, destacó que, a dos décadas de su estreno, la cinta ya es considerada un clásico.
La proyección estuvo acompañada de una ovación similar a la histórica reacción inicial, que en 2006 superó los veinte minutos. Emocionado, Del Toro evocó ese recuerdo e insistió en la responsabilidad del arte para transformar la realidad, aunque los cambios sean limitados: “Aunque no se pueda cambiar la historia, siempre es posible transformarla un poco a través del arte y la esperanza”.
Cabe mencionar, que como ya es un clásico con Guillermo del Toro, no dudó en criticar el uso de la Inteligencia Artificial en el cine y en el arte.