De acuerdo con su testimonio, se le pidió que no cantara una canción que se consideraba prohibida dentro del territorio
Valentín Elizalde, uno de los cantantes más famosos del género regional mexicano, específicamente de la banda sinaloense, fue asesinado en Reynosa después de salir de un concierto. Un grupo criminal arremetió a tiros en su contra, quedando muerto en su camioneta el 25 de noviembre de 2006. Aparentemente habría sido orden de un famoso criminal mexicano.
El podcastero identificado como GAFE423 fue quien realizó la entrevista con un sujeto que durante años fue escolta de un capo del narcotráfico en México. De acuerdo con la historia mostrada en pantalla, se trataba de El Hummer uno de los 14 miembros fundadores de Los Zetas.
En la historia que contó, revela que la interpretación del tema "A mis enemigos" al inicio y al final del concierto fue tomada como una provocación directa por grupos delictivos locales. Esta canción, que aludía a rencillas o jerarquías, habría desencadenado la balacera contra el artista, convirtiendo su última actuación en un evento trágico.
"Fue por la canción, el comandante se dio cuenta de que venía para acá, él ya sabía que le hacía apología a la gente de Sinaloa, habló con el representante, le dijo que no cantara la canción que dedicó. El vato se la aventó 3 veces, al principio, en medio y al final. Fue una ofensa directa para el señor y para el cartel. Un mensaje directo de la gente de Sinaloa, no entendió, no hizo lo que se le pidió. A ese hombre no se le tentaba el corazón para darle piso a nadie. Se le mandó la orden a la operativa para que lo cazaran. Fue por esa canción"
El fallecimiento de Valentín Elizalde, conocido como "El Gallo de Oro", es uno de los episodios más impactantes en la historia de la música regional mexicana. La madrugada del 25 de noviembre de 2006, al finalizar una presentación en el Palenque de la Expo-Feria en Reynosa, Tamaulipas, el cantante sufrió un ataque armado mientras abandonaba el recinto a bordo de su camioneta.
El vehículo recibió más de 60 impactos de bala, provocando la muerte instantánea del intérprete, así como la de su chofer y su representante, dejando como único sobreviviente a su primo, "Tano" Elizalde. A lo largo de los años, surgieron diversas teorías sobre el motivo del atentado, vinculando el suceso con el contexto de violencia que atravesaba la región en esa época.
A casi dos décadas de su partida, el legado de Valentín Elizalde se mantiene vigente en la cultura popular, consolidándolo como una figura de culto. Su estilo único, caracterizado por una voz particular y un carisma que conectaba con el pueblo, permitió que éxitos como "Vete ya" y "Lobo Domesticado" sigan sonando ante la mínima provocación.