Permanecen bajo custodia estadounidense mientras avanza el proceso diplomático y judicial para concretar su traslado a territorio británico.
Miami, EU.– Los hermanos Andrew y Tristan Tate, figuras altamente controvertidas en el ecosistema digital por su retórica de hipermasculinidad, fueron detenidos este sábado en Miami, Florida. El arresto, ejecutado por autoridades federales estadounidenses, responde a una solicitud de extradición emitida por el gobierno británico ante cargos de violación y trata de personas.
La Fiscalía de la Corona británica confirmó que busca procesar a ambos influencers por delitos cometidos entre julio de 2010 y agosto de 2017. Según los fiscales, las acusaciones se centran en el supuesto abuso de mujeres en una zona al norte de Londres, lugar donde los hermanos crecieron.
Brady McCarron, portavoz del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, señaló que la orden de detención permanecía bajo secreto, marcando un nuevo capítulo en una saga legal que ha vinculado a los hermanos con jurisdicciones en Rumania, el Reino Unido y ahora Estados Unidos. Por su parte, la defensa legal de los Tate ha negado categóricamente la veracidad de estas imputaciones.
Los hermanos, que poseen doble ciudadanía estadounidense y británica, alcanzaron notoriedad internacional a través de sus plataformas digitales, donde promueven ideologías que han sido calificadas como misóginas y machistas.
– Antecedentes legales: En 2022, fueron arrestados en Rumania bajo acusaciones de explotación sexual, un caso que se vio truncado por irregularidades procesales.
– Figura pública: Andrew Tate, de 39 años, saltó a la fama en 2016 tras su participación en el programa “Big Brother” en el Reino Unido, del cual fue expulsado tras la difusión de un video donde parecía agredir a una mujer.
– Vetos en redes: Pese a contar con millones de seguidores en plataformas como X, el mayor de los Tate ha sido vetado de YouTube, TikTok e Instagram debido a sus constantes violaciones a las normas sobre discurso de odio, incluyendo declaraciones en las que responsabiliza a las víctimas de agresión sexual por sus propios ataques.
Actualmente, los hermanos permanecen bajo custodia estadounidense mientras avanza el proceso diplomático y judicial para concretar su traslado a territorio británico, donde deberán responder ante la justicia por los cargos pendientes.