Aunque en la mayoría de los alegatos la conductora de ‘Hoy’ ha salido victoriosa, los escándalos la han perseguido
La conductora Galilea Montijo enfrenta un nuevo revés judicial tras perder la demanda por difamación contra la periodista Anabel Hernández y la editorial Penguin Random House, proceso que se originó por las acusaciones sobre sus presuntos nexos con Arturo Beltrán Leyva.
De acuerdo con información oficial, la abogada Mariana Gutiérrez detalló que el proceso legal no prosperó por errores en la presentación de pruebas, lo que representa un episodio más en la serie de escándalos públicos que han marcado la carrera de la presentadora de televisión.
La abogada Gutiérrez indicó: “Tenemos entendido que perdieron el asunto que tenía Galilea Montijo en contra de la editora por el tema de haber estado muy mal planteada la demanda y el tema de ofrecimiento de pruebas”.
Este fallo se suma a la lista de situaciones mediáticas que han colocado a Montijo en el centro de la conversación nacional sobre la relación entre celebridades y figuras del crimen organizado.
El primer escándalo se detona cuando la periodista Anabel Hernández publica en 2021 el libro Emma y las otras señoras del narco, donde vincula a Galilea Montijo con el presunto narcotraficante Arturo Beltrán Leyva.
En 2023, Hernández retoma y amplía las acusaciones en Las señoras del narco. Amar en el infierno, ofreciendo nuevos testimonios que sugieren una relación sentimental y económica entre la conductora y el capo.
La periodista afirmó: “Galilea Montijo es una mujer con conexiones con el crimen organizado a niveles que la gente aún no logra dimensionar. Es un personaje sobre el cual mi investigación no ha terminado”. Hernández sostiene que la relación iba más allá de lo sentimental e involucraba presuntas actividades de lavado de dinero, usando la imagen pública de Montijo para legitimar al cártel ante la opinión social.
Montijo ha rechazado las acusaciones y ha cuestionado la veracidad de los testimonios presentados, incluso ironizando en televisión sobre los supuestos beneficios económicos que le atribuyen.
El segundo episodio relevante es la batalla legal que Galilea Montijo emprende tras la publicación de los libros de Hernández. La conductora presenta una demanda por difamación contra la periodista y la editorial, buscando limpiar su imagen tras los señalamientos sobre su presunto nexo con Arturo Beltrán Leyva.

Según la abogada Mariana Gutiérrez, la demanda se pierde por fallas en la estrategia jurídica y en la oferta de pruebas. El periodista Javier Ceriani también confirma el resultado, señalando:
“Galilea Montijo no pudo justificar pruebas de que Anabel estaba mintiendo cuando dice que fue Galilea fue amante de uno de los hombres más peligrosos de Guerrero”. Hasta el cierre de la nota, ni Montijo ni sus representantes han emitido una respuesta oficial.
Antes de los señalamientos de Hernández, Galilea Montijo ya había sido protagonista de un escándalo mediático por la supuesta aparición de un video íntimo en 2007. Diversos medios reportaron la difusión de un clip en el que presuntamente se veía a la conductora en un encuentro sexual. Montijo negó su autenticidad y anunció acciones legales para evitar la difusión del material, asegurando que se trataba de un montaje.
El episodio del video fue uno de los primeros casos que colocaron a Montijo en el centro de la polémica nacional, en una época donde otras figuras del espectáculo también fueron víctimas de filtraciones y rumores similares.
Los tres episodios señalados —las acusaciones de Anabel Hernández por presuntos vínculos con Arturo Beltrán Leyva, la derrota legal contra la periodista y la editorial, y el caso del video íntimo— han marcado la trayectoria pública de Galilea Montijo. La conductora continúa siendo una figura de alta exposición en televisión y redes sociales, mientras las investigaciones y rumores en torno a su nombre persisten en la discusión pública.