Mostrarán al hombre debajo de la conocida máscara que reinó sobre el pancracio mexicano
Ciudad de México.- En el cine fue serio y justiciero, llenó la pantalla como un héroe invencible; en el ring, nadie le pudo arrancar la máscara, por eso El Santo, El Enmascarado de Plata, se convirtió en una leyenda digna de contarse en una serie.
Así lo considera la familia de Rodolfo Guzmán Huerta, a quienes todos conocieron como El Santo, fallecido el 5 de febrero de 1984, y de quien realizarán una biopic para honrar su memoria.
La intención es desenmascarar al misterioso hombre de grandes músculos que se ganó el cariño del público mexicano con innumerables triunfos en el cuadrilátero, pero que también se coronó como héroe de carne y hueso en la pantalla grande.
Jorge Guzmán, luchador conocido como El Hijo de El Santo, habló de este proyecto con el que buscan decir quién fue realmente la leyenda: hijo, padre, esposo, hermano, un hombre que venció adversidades en su vida hasta llegar a convertirse en el mejor luchador del país con un récord envidiable.
“Con mi retirada quiero darme la oportunidad de hacer otros proyectos que han estado pendientes, y uno de ellos es la bioserie de El Santo”, informó el hijo del legendario luchador. “Queremos contar su historia de vida que es muy bonita. Mi papá nació en Tulancingo, Hidalgo, fueron varios hermanos. Tengo entendido que mi abuelo vendía máquinas de coser y tenía que viajar mucho, y mi abuela era ama de casa, pero ellos tenían una educación más estricta y lo bonito de mis tíos y de mi padre es que eran sumamente educados”, aseguró El Hijo de El Santo.
El Santo mantuvo su máscara plateada invicta durante toda su carrera profesional, un logro que se extendió por más de cuatro décadas; su última lucha se llevó a cabo el 12 de septiembre de 1982 en el Toreo Cuatro Caminos, marcando el fin de una era.
“Queremos contar por qué razón emigran de Tulancingo a la Ciudad de México; mi abuela se enferma, es por necesidad, porque tienen que irse y llegan a un lugar donde no tienen a nadie, y tienen que empezar a salir adelante sin dinero, entonces es una historia de vida muy bonita que la gente tiene que conocer”, dijo.
El Santo protagonizó 54 películas de lucha libre y terror enfrentándose a monstruos, científicos locos y villanos.
“Mi papá fue un hombre muy afortunado porque primero hizo historietas que eran aventuras donde enfrentaba a ladrones, delincuentes, después a brujas y acabó peleando con marcianos”, afirmó su hijo.
Fue así como llegaron las aventuras del Enmascarado de Plata arropado de grandes figuras y de famosas bellas.
“Siempre salía con autos clásicos, ellos supieron cómo manejar la imagen de papá y se hizo un superhéroe de carne y hueso”.
El heredero del luchador contó que tuvo la fortuna de acompañar a su padre al set.
“Recuerdo que a papá lo veían con mucha admiración, porque, como lo menciono, él era muy educado, a pesar de no haber tenido los estudios que él hubiera querido tener. Su educación lo distinguió mucho del gremio luchístico”, indicó su hijo.
Santo fue muy cuidadoso, y no reveló su identidad. La gente no lo reconocía sin su máscara plateada.
“Eso lo aprendí de él”, compartió el luchador.
Entre los proyectos próximos del heredero también está la apertura de un museo con memorabilia de El Enmascarado de Plata.
“Tengo de mi papá máscaras, vestuarios y objetos que tienen una historia de más de 50 años, y me encantaría que el público pudiera disfrutar de todo esto”, afirmó Guzmán.