De Regil precisó que buscaba captar la atención y el apoyo de su padre, además de intentar canalizar un dolor emocional que superaba sus fuerzas.
Ciudad de México.– En una reveladora entrevista con el conductor Yordi Rosado, la actriz e influencer Bárbara de Regil rompió el silencio sobre uno de los episodios más dolorosos de su vida: el abuso sexual que sufrió cuando tenía apenas 12 años, un trauma que guardó en secreto durante años debido al miedo y la culpa.
La protagonista de producciones televisivas relató detalladamente las circunstancias del ataque, el cual ocurrió en su propio hogar mientras se encontraba sola debido a que su padre había salido. De acuerdo con su testimonio, el agresor fue un joven de aproximadamente 20 años que trabajaba como jardinero en la vivienda.
”“Yo me hice la dormida. Él forzó la puerta (…) me pegó hacia la puerta y hacia la pared y me acuerdo perfecto que lo que más me dolía era la espalda, del golpe de la pared”, recordó la actriz durante la emisión.
De Regil explicó que la falta de madurez y el temor a las consecuencias la orillaron a no denunciar el hecho en su momento. Su principal preocupación era la reacción de su padre, pues temía que tomara represalias violentas contra el agresor y terminara en prisión.
Asimismo, la creadora de contenido confesó que la vergüenza influyó en su decisión de callar y compartió una sospecha que desarrolló con los años: al día siguiente del ataque, una empleada del hogar la encontró en la regadera en un estado inusual, un indicio que, en retrospectiva, le hace pensar que aquella mujer se percató de lo sucedido.
El impacto psicológico del abuso alteró drásticamente su forma de relacionarse y la llevó a una profunda crisis emocional durante su adolescencia. La actriz confesó que, en un momento de desesperación, atentó contra su vida desde la azotea de su casa; sin embargo, aclaró que más allá de buscar la muerte, su acción era un grito de ayuda.
De Regil precisó que buscaba captar la atención y el apoyo de su padre, además de intentar canalizar un dolor emocional que superaba sus fuerzas.
Tras años de arrastrar este trauma, la actriz destacó la importancia de haber buscado ayuda profesional. Explicó que gracias a un intenso proceso de terapia corporal logró procesar el dolor, al punto de poder externar públicamente una vivencia que antes ni siquiera podía nombrar.
Finalmente, Bárbara de Regil enfatizó que este proceso de sanación integral es lo que hoy en día le permite gozar de una vida familiar plena y emocionalmente estable junto a su esposo, Fernando Schoenwald, y su hija, Mar de Regil.