Este miércoles la jueza Sherilyn Peace Garnett dictó la sentencia contra Kenneth Iwamasa
Luego de un proceso judicial de poco más de dos años, Kenneth Iwamasa fue condenado a tres años y cinco meses de prisión por la muerte de Matthew Perry. El exasistente de la estrella de “Friends” tuvo un papel central en el descenso del actor en la adicción a la ketamina y le inyectó la dosis mortal de la droga por la que el histrión falleció el 28 de octubre de 2023 a los 54 años de edad.
El día en el que Matthew Perry falleció Kenneth Iwamasa le inyectó una gran dosis de ketamina y se fue a hacer mandados, a su regreso encontró al actor muerto en el jacuzzi. El médico forense del condado de Los Ángeles, California, determinó que la ketamina fue la causa principal de la muerte y el ahogamiento fue una causa secundaria, indica AP. Al principio, Iwamasa mintió a la policía, omitió la ketamina de la lista de medicamentos que Perry estaba usando y no dijo nada sobre sus inyecciones, pero dijo la verdad luego de una orden de registro en enero de 2024.
Este miércoles la jueza Sherilyn Peace Garnett dictó la sentencia contra Kenneth Iwamasa, de 60 años, en un tribunal de Los Ángeles, donde también fue condenado a dos años de libertad condicional y a una multa de 10,000 dólares. El sujeto estuvo junto al actor en sus últimos días de vida facilitándole las drogas e inyectándolo, en 2024 se declaró culpable de un cargo de conspiración para distribuir ketamina con resultado de muerte.
Familiares de Matthew Perry culparon a Iwamasa de la muerte del actor, pues lo consideraron un amigo de muchos años que lo ayudaría a mantener su sobriedad. Mathew confiaba en Kenny. Nosotros confiábamos en Kenny. El trabajo más importante de Kenny —por mucho— era ser el compañero y guardián de mi hijo en su lucha contra la adicción. Confiamos en un hombre sin conciencia, y mi hijo pagó el precio”, escribió la madre de Perry, Suzanne Morrison, en una carta retomada por AP.
El actor contrató a Kenneth Iwamasa en 2022 y le pagaba 150,000 dólares al año para vivir en su casa de Los Ángeles y trabajar como su asistente. Perry tomaba legalmente la ketamina para la depresión, pero con el tiempo quería más por lo que Iwamasa, según su declaración, la compró fuera de registro a otro médico, Salvador Plasencia, quien le enseñó cómo inyectarla. Además, la comenzó a comprar a un conocido del actor, Erik Fleming, que a su vez la obtenía de un traficante callejero.
El médico Salvador Plasencia fue condenado a dos años y medio de prisión en julio pasado, mientras que Erik Fleming a dos años hace unas semanas. La traficante, Jasveen Sangha, apodada “La Reina de la Ketamina”, fue condenada a 15 años el 8 de abril.