El encanto colonial y la identidad mexicana envolvieron cada uno de los rituales durante la celebración de la pareja
La boda rosa o también llamada por la misma pareja la ‘Pinky Boda’ de Karla Díaz y Daniel Dayz inició en San Miguel de Allende con una callejoneada tradicional, lo que marcó el comienzo de una celebración que se extenderá durante tres días.
La celebración comenzó con una callejoneada, un recorrido festivo a pie por los callejones y plazas emblemáticas de la ciudad.
Durante este trayecto, los asistentes disfrutaron de música en vivo, la presencia de mojigangas que representaban al matrimonio —títeres gigantes que bailan al ritmo de la música— y un ambiente de fiesta que mezcló tradición y alegría.
Este tipo de recorrido es común en ciudades coloniales mexicanas y suele estar acompañado por estudiantinas o tunas, que interpretan canciones populares y tradicionales mientras narran leyendas locales, en este caso, la música fue amenizada por un infaltable mariachi.
La callejoneada, tal como se vivió en la boda de Díaz y Dayz, incluyó momentos de baile, canto y convivencia. Se trata de una costumbre muy arraigada en ciudades como Guanajuato y Zacatecas, donde estos recorridos no solo animan el ambiente sino que también acercan a los invitados a la riqueza cultural local.
En San Miguel de Allende, la presencia de mojigangas y el acompañamiento musical forman parte esencial de la experiencia, lo que convierte a este paseo en el rompehielos de la celebración nupcial.
Durante el evento, la pareja agradeció especialmente al hotel Rosewood San Miguel, a la organización Penzi Weddings y al maestro Hermes Arroyo por su participación en la preparación y animación de la fiesta.
Daniel Dayz escribió en sus redes: “Día 1 #PinkyBoda: amigos, familia, mojigangas, risas, callejoneada y mucho amor”, y agregó: “Tres días para celebrar nuestro amor y una primera noche que empezó como se debe: caminando, cantando, brindando y viviendo la magia de San Miguel”.
En sus publicaciones, Dayz también señaló: “Nuestra callejoneada fue el inicio perfecto de un fin de semana inolvidable, rodeados de la gente que más queremos, en un lugar que no pudo ser más especial”.
Además, agregó: “Gracias, @rosewoodsanmiguel, por ser parte de esta historia y por convertirse en la casa de una celebración que vamos a recordar toda la vida. Gracias especiales también a @penziweddings por acompañarnos en cada detalle de este sueño, y al maestro @arroyo.hermes por llenar la tarde de magia, tradición y alegría con sus mojigangas”.
