El intérprete de Algeciras protagonizó el año pasado ‘Una quinta portuguesa’, por la que recibió su última nominación a los Goya
El actor Manolo Solo ha fallecido a los 62 años de edad, según ha confirmado la Academia del Cine español. Uno de los grandes rostros del cine español desde hace años, el de Algeciras contaba con un Premio Goya a mejor interpretación por Tarde para la ira, la ópera prima como director del también actor Raúl Arévalo, en la que era la segunda nominación para el andaluz. Con su fallecimiento, el cine español pierde a uno de sus grandes talentos y, sobre todo, a una gran persona ampliamente querida y respetada en el gremio de actores y en toda la industria del audiovisual en nuestro país.
Nacido como Manuel Jesús Fernández Serrano en Algeciras (Cádiz) en 1964, se crio en Los Barrios hasta los seis años y después se trasladó con su familia a Sevilla. Se licenció en Ciencias de la Educación por la Universidad de Sevilla, aunque nunca llegó a dedicarse a la pedagogía. Su vocación interpretativa surgió desde joven; tras formarse en el Instituto de Teatro de Sevilla, debutó como actor teatral en 1989 y comenzó a trabajar en televisión antes de dar el salto al largometraje.
Su nombre artístico, “Solo”, lo adoptó en su juventud, cuando tocaba en grupos de rock and roll, como una forma de “hacer bandera de la soledad” tras quedarse huérfano de padre siendo niño. “De niño, mi pasión era ser actor, pero no encontraba el eco necesario, ni en los profesores ni en los compañeros. Sin embargo di con gente apasionada por el rock. Fui rockero antes que fraile”, contaría en una entrevista. Lo que ese pequeño no sabía es que estaba a punto de convertirse en una gran estrella, pero del cine español.
Su debut en el cine llegó en 2002 con Todo en lugar, pero pronto se convirtió en un rostro habitual del cine español de autor y de género. Ha participado en más de un centenar de proyectos audiovisuales, incluidos títulos tan emblemáticos como El laberinto del fauno (Guillermo del Toro, 2006), Celda 211 (Daniel Monzón, 2009), La isla mínima (Alberto Rodríguez, 2014) o Tarde para la ira (Raúl Arévalo, 2016). Precisamente por esta última obtuvo el Goya al Mejor Actor de Reparto en 2017, además de un Feroz y un premio de la Unión de Actores. También fue nominado al Goya por B, la película (2015) y ha recibido otros galardones, como el Premio Talento Andaluz en el Festival de Málaga o el AISGE.
En televisión ha intervenido en series como Hospital Central, Aída, El Ministerio del Tiempo, La Peste o 30 monedas, donde ha demostrado su capacidad para encarnar personajes complejos y ambivalentes. Paralelamente, mantiene una sólida presencia en teatro y ha trabajado como actor y director de doblaje. En años recientes ha protagonizado películas como Una quinta portuguesa (2025), por la que estuvo nuevamente nominado al Goya, o la serie Anatomía de un instante, en la que daba vida al miitar y exministro de defensa Manuel Gutiérrez Mellado.