La función de este sábado 12 de septiembre reunirá a la familia en Puebla, una sede con carga simbólica para la familia de la leyenda mexicana
Julio César Chávez Jr. y Omar Chávez cumplieron con el pesaje para volver a compartir cartelera este sábado 12 de septiembre en Puebla.
Los hijos de la leyenda no tuvieron contratiempos ante la báscula y quedaron listos para enfrentar a los colombianos Jeison Troncoso y Brayan Santander, respectivamente.
La función se realizará en el Gimnasio Miguel Hidalgo como parte de una velada con causa contra las adicciones. Para los hermanos Chávez, la cita representará una oportunidad de sumar actividad, recuperar continuidad y responder a la expectativa que siempre acompaña a la familia.
Julio César Chávez Jr. marcó 90 kilos, la misma cifra que Jeison Troncoso, durante la ceremonia realizada antes de la función. Ambos cumplieron con el límite pactado y podrán protagonizar la pelea estelar sin obstáculos relacionados con el peso.
El combate se disputará a 10 rounds en peso crucero y no tendrá un cinturón en juego. Chávez Jr. y Troncoso quedaron frente a frente después de superar el último requisito antes de subir al ring en Puebla.
El duelo contra Troncoso será la tercera presentación profesional del sinaloense en el año y le permitirá sostener la actividad que busca recuperar después de etapas con pocas peleas.
El duelo contra Troncoso será la tercera presentación profesional del sinaloense en el año y le permitirá sostener la actividad que busca recuperar después de etapas con pocas peleas.
Chávez Jr. señaló que se preparó para enfrentar a un rival exigente. El colombiano llegará con poder de nocaut: 10 de sus 14 victorias han terminado antes del límite, por lo que el mexicano tendrá que cuidar los intercambios desde los primeros rounds.
Por su parte, Troncoso anticipó un choque de estilos. El colombiano buscará trabajar a distancia y recurrir al contragolpe, mientras Chávez Jr. intentará imponer presión, avanzar sobre su rival y tomar la iniciativa en una pelea que podría marcar por completo su regreso.
Omar Chávez también superó el requisito previo a su presentación. El menor de los hermanos marcó 88.200 kilos y quedó habilitado para enfrentar a Brayan Santander, quien detuvo la báscula en 88.700 kilos.
La diferencia entre los registros no impedirá el combate. Omar y Santander podrán competir dentro de los términos establecidos para una pelea que formará parte de la programación previa al duelo estelar de Chávez Jr. ante Troncoso.
La pelea le dará a Omar Chávez la oportunidad de recuperar regularidad y mostrar que puede competir en funciones de mayor alcance.
Omar dijo que volver a pelear en la misma función que su hermano le genera una motivación adicional. Además delantó que buscará una pelea de intercambio y presión. También expresó que pretende mostrar una versión más activa después de periodos de menor continuidad en el boxeo profesional.
Santander llegará desde Colombia con la intención de aprovechar la exposición que representa enfrentar a un integrante de la dinastía Chávez.
Así, la noche en Puebla reunirá a los dos hijos de Julio César Chávez en una cartelera profesional, con su padre cerca de una actividad que forma parte de la historia familiar.
La cartelera iniciará a las 15:00 horas este sábado 12 de septiembre de 2026. La estelar entre Chávez Jr. y Troncoso se espera para más tarde, de acuerdo con la duración de las peleas programadas.
La programación combinará combates de figuras reconocidas con oportunidades para atletas locales. La función incluirá a otros nombres del boxeo mexicano, entre ellos Alexandro “Peque” Santiago, así como peleadores poblanos que buscarán sumar experiencia en el profesionalismo.
Julio César Chávez padre estará presente en una noche que tendrá un significado personal para la familia. Puebla le recordará su victoria ante Mario “Azabache” Martínez el 13 de septiembre de 1984 y su combate ante Andy Holligan en el Estadio Cuauhtémoc.
Para Julio César Chávez Jr. y Omar Chávez, el pesaje ya quedó resuelto. Ambos subirán al ring este sábado con rivales definidos, el peso cumplido y la posibilidad de convertir la preparación en una victoria más para la dinastía.