Ambos equipos llegan renovados, con una defensiva dominante de los Seahawks bajo Mike McDonald y unos Patriots liderados por el joven Drake Maye
Este domingo 8 de febrero se lleva a cabo el Super Bowl LX, el cual estará protagonizado por los New England Patriots y los Seattle Seahawks, quienes jugarán en el Levi´s Stadium de Santa Clara en San Francisco. Este evento es uno de los más esperados del mundo derportivo, tanto para los fans de Estados Unidos, como de Latinoamérica como de países de Europa.
El inminente enfrentamiento entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots en el escenario más importante de la NFL inevitablemente evoca el recuerdo del Super Bowl XLIX, disputado en la temporada 2014.
Aquella final quedó marcada por la polémica decisión del entonces entrenador de Seattle, Pete Carroll, quien optó por una jugada de pase en la yarda uno que terminó en intercepción para Russell Wilson, privando a los Seahawks de un bicampeonato que parecía asegurado con Marshawn Lynch en el campo. Desde entonces, la franquicia y su afición han esperado durante once años la oportunidad de ajustar cuentas ante los Patriots.