El torero de La Puebla del Río se muestra más relajado tras haber sufrido ‘la cornada más dolorosa’ de su carrera.
Ciudad de México.- El diestro Morante de la Puebla ha comparecido desde su cama del hospital para relatar la grave cornada sufrida este lunes en la plaza de toros de Sevilla, donde fue operado de urgencia antes de ser trasladado a un centro médico.
El torero describió la cornada como la más dolorosa de su carrera y reconoció haber pasado “muchísimo miedo”. Según el cirujano de la plaza, su estado es estable pero requiere vigilancia por la complejidad de las heridas.
Horas después del suceso, Morante de la Puebla concedió una entrevista desde el hospital Viamed de Sevilla. El diestro detalló los momentos críticos tras la cogida en su segundo toro de la tarde en La Maestranza.
“Ha sido sin duda la cornada que más dolor me ha hecho. Pasé muchísimo miedo porque vi que el toro me había cogido en peso y pensaba que estaba sangrando. Pero cuando llegué a la enfermería y vi que el sangrado era poco, ya me relajé.
Así lo declaró el torero, conocido como “el cigarrero”, al canal autonómico Canal Sur.
El matador reconoció que la primera noche de recuperación no fue fácil. “He pasado una noche regular, de dormir poco”, afirmó. Debido a la naturaleza de sus lesiones, su tratamiento incluirá un cambio temporal en su alimentación.
“Tendré que estar unos días así, con nulo alimento. Me aplicarán alimentación parenteral. Me la van a poner ahora; nunca me la había puesto pero dicen que es como un catéter que te lleva a la vena más gruesa para que te entre el alimento mucho mejor.
El cirujano de la plaza sevillana, Octavio Mulet, ofreció un parte alentador pero cauteloso sobre el estado del torero. Señaló que Morante se encuentra estable y sin fiebre, aunque dolorido.
“Ha pasado la noche bastante bien, se encuentra sin dolor, estable y la cosa va marchando bastante bien. Se trata de una herida muy compleja que necesita de mucha vigilancia.
El protocolo tras la cogida incluyó una primera intervención quirúrgica en la enfermería de la propia plaza de toros, dada la gravedad de las heridas, antes de su traslado en ambulancia al hospital donde permanece ingresado.