Francia e Inglaterra se enfrentan por el premio de consolación luego de quedar eliminados
Cd. de México.- Francia e Inglaterra volverán a verse las caras este sábado en Miami para disputar el partido por el tercer lugar de la Copa del Mundo 2026, un encuentro que para muchos representa un premio de consolación, pero que para dos potencias históricas del futbol mundial sigue teniendo un enorme valor simbólico.
Ambas selecciones llegaron al torneo con la etiqueta de candidatas al título. Los franceses soñaban con alcanzar una tercera Final consecutiva bajo el mando de Didier Deschamps, mientras que Inglaterra buscaba regresar al partido por el campeonato por primera vez desde 1966. Sin embargo, España y Argentina se interpusieron en su camino.
No les alcanza
Francia cayó 2-0 ante España en una Semifinal donde fue superada en varios lapsos del encuentro, mientras que Inglaterra dejó escapar la ventaja y terminó sucumbiendo 2-1 frente a Argentina con dos goles sudamericanos en la recta final.
Ahora, los dos gigantes europeos intentarán cerrar el torneo con una victoria que al menos les permita regresar a casa con una medalla de bronce y evitar la amarga sensación de terminar cuartos del mundo.
Didier Deschamps reconoció que la decepción es enorme tras quedarse fuera de la Final, aunque dejó claro que su equipo afrontará el compromiso con profesionalismo. El estratega francés afirmó que existe un tercer lugar en juego y que harán todo lo posible por conseguirlo, además de recordar que representar a Francia siempre implica una responsabilidad.
Las palabras del técnico cobran especial relevancia porque este será su último partido al frente de los galos tras 14 años en el cargo. Sus jugadores han manifestado que desean despedirlo con una victoria para poner punto final a una de las etapas más exitosas en la historia de la selección francesa.
Sin importancia
Sin embargo, alrededor del encuentro existe un debate recurrente. Muchos futbolistas, entrenadores y aficionados consideran que el duelo por el tercer lugar carece de relevancia competitiva, pues todos los esfuerzos estaban enfocados en llegar a la Final.
Thomas Tuchel incluso reconoció que los jugadores preferirían estar disputando el título.
Paradójicamente, esa falta de presión suele convertir estos partidos en auténticos festivales ofensivos. Al no existir el temor a una eliminación y con los sistemas defensivos menos rígidos, los equipos suelen jugar con mayor libertad y arriesgar mucho más de lo habitual.
La historia respalda esa tendencia. En las últimas décadas han abundado los marcadores espectaculares en los encuentros por el tercer lugar. Basta recordar el 4-2 de Francia sobre Bélgica en 1986, el 3-2 de Croacia sobre Países Bajos en 1998, el 3-2 de Turquía sobre Corea del Sur en 2002 o el vibrante 3-2 de Bélgica frente a Inglaterra en Rusia 2018.
Francia tampoco es ajena al éxito en esta instancia. Los galos han ganado dos de los tres partidos por el tercer lugar que han disputado en los Mundiales, mientras que Inglaterra ha perdido las dos ocasiones en las que se vio obligada a jugar este compromiso.
En lo futbolístico, los reflectores estarán sobre las figuras ofensivas. Francia cuenta con velocidad, desequilibrio y capacidad individual en ataque, mientras que Inglaterra posee una generación que combina experiencia, juventud y una gran capacidad para atacar espacios.
Jugadores cotizados
Otro ingrediente especial será la rivalidad entre ambas naciones. Cada enfrentamiento suele despertar enorme expectación debido al peso específico de sus planteles y al prestigio de sus ligas, por lo que nadie quiere despedirse del torneo con una derrota.
Para Francia, ganar significaría cerrar con dignidad una era dorada. Para Inglaterra, representaría su mejor actuación mundialista desde hace décadas sin levantar la Copa.
Y si la tradición se mantiene, los aficionados podrían presenciar un partido abierto, con llegadas constantes y varios goles. Porque, aunque el trofeo ya no está en disputa, el orgullo sigue siendo un premio demasiado valioso para dejarlo escapar.