La escuadra guaraní resistió y llevó el partido hasta los once pasos, donde apareció la figura del arquero Orlando Gil para darle a su equipo el pase a los Octavos del Mundial
Foxborough, Massachusetts.- De pronto la Copa del Mundo se volvió un infierno para Alemania y una historia de ensueño para Sudamérica.
Primero Ecuador descalabró a la Mannschaft y ahora Paraguay la mandó a su casa al aniquilarla en serie de penales 4-3, luego de sacarle y resistir el empate 1-1 en los 90 minutos y el alargue en los Dieciseisavos de Final del Mundial 2026.
En toda epopeya hay héroes y villanos. Paraguay los tuvo en la serie con el guardameta Orlando Gill, al hacerse gigante y detener el primer envío de la tanda a Kai Havertz y luego tambien el cuarto de los germanos a Nick Woltemade.
Ya Gill habia dado muestra de resistencia a los embates alemanes en intentos de Havertz, Leroy Sané y compañía durante el partido y cada vez cobró mayor confianza para llegar a los penales.
Otra lumbrera la tuvo Paraguay con el zaguero José Canale, quien le dio a su equipo el pase a los Octavos de Final al ejecutar el primero de la muerte súbita.
También Canale creció con el juego, en el cual secó en su mayoría a Havertz, aunque solo perdió una que significó el entonces empate germano, al minuto 54.
Y otro que le dio el toque brillante al combinado guaraní fue el volante Matías Galarza, un todoterreno que persiguió y apagó alemanes en diversos sectores de la cancha, además de colocar el servicio preciso para el remate con la cabeza de Julio Enciso que sorprendió a medio mundo con el primer gol del juego, a punto de terminar la primera mitad.
Y los villanos los contó Alemania. Fallas de Havertz y Woltemade en los penales y, la más dolorosa, la del zaguero Jonathan Tah al volar su disparo al abrir la muerte súbita.
Tah habia marcado con la cabeza al 102’, en los tiempos extras, pero el árbitro marroquí, Jalal Jayed, anuló el tanto tras ser llamado por el VAR a consultar el monitor por una falta previa sobre Gill en el área chica.
Paraguay aprovechó la improductividad alemana y cazó al conjunto europeo con paciencia, garra y corazón en el Estadio de Boston.
Julio Enciso abrió el marcador al 42’, pero Havertz logró el empate al 54’, y los guaraníes dieron la campanada y ya esperan al vencedor del duelo de hoy entre Francia y Suecia para la batalla de Octavos de Final en Filadelfia.