Pumas lo ganaba fácil en el Banorte, pero un par de descuidos le costaron el empate en el primer choque de los Cuartos de Final
Ciudad de México.- Como era de esperarse, la primera batalla del Clásico Capitalino tuvo de todo… goles, tarjetas, lesionados, polémica y, sobre todo, mucha entrega de los dos equipos. No era para menos, el orgullo y el boleto a semifinales están en juego.
El América y los Pumas ofrecieron un partidazo y empataron (3-3) en los primeros 90 minutos de la serie de Cuartos de Final.
Ambos cumplieron con las expectativas y demostraron que son conscientes que tienen prohibido quedar eliminados.
Con gol de vestidor (4`), la escuadra universitaria pegó primero, gracias a que Juninho Vieira no desperdició un error en la salida de su rival y mandó a guardar el esférico al fondo de la red de Rodolfo Cota.
Sin embargo, la reacción de las Águilas no se hizo esperar y, casi de inmediato, Isaías Violante(12`) igualó el marcador y devolvió la tranquilidad y la ilusión a la afición azulcrema, que se volvió a conectar y no dejó de alentar ni un instante.
A diferencia los de Coapa, los del Pedregal supieron aprovechar la acción que generaron antes del descanso y recuperaron la ventaja. Uriel Antuna se hizo presente en el marcador (43`), después un estupendo contragolpe.
Para la segunda mitad, los Pumas salieron convencidos de buscar el tercer gol que les permitiera tener una ventaja más holgada. Lo consiguieron.
Jordan Carrillo, con una gran jugada individual, probó desde fuera del área y marcó un golazo (51`). Rodolfo Cota se quedó parado, simplemente observando cómo el balón se incrustaba en su portería.
Todo parecía indicar que Efraín Juárez y sus dirigidos regresarían a casa con una ventaja más que importante. Ya tenían “conseguido” medio boleto a semifinales, pero todavía quedaba mucho tiempo en el reloj.
En la recta final del pasional duelo, la polémica se hizo presente. El árbitro central, Luis Enrique Santander, señaló dos penaltis a favor del local. El primero, tuvo que revisarlo en el VAR; el segundo, lo decretó sin dudarlo.
Henry Martín (77`) y Alejandro Zendejas (84`) no desperdiciaron sus disparos, desde los once pasos, y rescataron el empate para las Águilas en el momento más oportuno.
Apaga Tuzos ‘el Infierno’
El futbol a veces es cruel, al grado de que no premia al equipo que más genere, que más tenga el balón y que domine el partido. El futbol es sencillo, premia al que sabe meter el balón dentro de la portería. Y eso pasó con Toluca y Pachuca.
Los locales se adueñaron del partido en el Nemesio Diez, pero Pachuca pegó primero y temprano… y eso cambió todo.
Apenas al minuto 8, cuando los Diablos ya habían tomado la iniciativa y controlaban la posesión, apareció Enner Valencia con un golazo desde fuera del área que apagó el fuego del infierno.
A partir de ahí, el guion fue claro, Toluca con la pelota, Pachuca esperaba al contragolpe. Los de Mohamed movieron el balón, insistieron por dentro y por fuera, bombardearon a centros que terminaron en tiros de esquina (11), pero les faltó claridad en el último toque.