Raúl Jiménez hizo lo que mejor sabe hacer, aunque esta vez con una dedicatoria muy especial
Ciudad de México.- Raúl Jiménez hizo lo que mejor sabe hacer, aunque esta vez con una dedicatoria muy especial.
El delantero tricolor vivió un emotivo momento en Craven Cottage, después de sentenciar la remontada y victoria del Fulham 3-1 sobre el Burnley con un penal en los instantes finales.
Raúl ingresó de cambio al 82’ y en el agregado se encargó de provocar un penal y una expulsión para Josh Laurent.
Nada ni nadie le quitaría el cobro al especialista tricolor.
Como si se tratase del guion de una película, tomó el balón, lo colocó en el manchón de penalti y lo mandó al fondo de las redes tras un par de amagues.
El tanto fue dedicado hasta el cielo. Esta vez Jiménez no gritó, no se emocionó ni corrió para celebrarlo en el tiro de esquina; simplemente se arrodilló y levantó ambas manos para recordar a su padre Raúl Jiménez Vega, recientemente fallecido debido a complicaciones de cáncer de páncreas.
Después del silbatazo final, fue incapaz de contener las lágrimas y sus compañeros acudieron para abrazarlo y consolarlo, al igual que su entrenador Marco Silva al verlo llorar tras darle su camiseta a un pequeño aficionado.