La imagen de los jugadores argentinos de espaldas durante la coronación de España desató críticas en todo el mundo
En el futbol hay imágenes capaces de resumir una Copa del Mundo entera. No necesitan palabras. Tampoco contexto. Se convierten en la memoria definitiva de un torneo.
La mirada perdida de Lionel Messi hacia la Copa del Mundo en una platea del Maracaná, tras perder la final de Brasil 2014, explicó mejor que cualquier crónica el dolor de quedarse a un paso de la gloria
En Qatar 2022 existió una imagen que millones imaginaron, pero que jamás ocurrió. Habría sido extraordinario ver a Kylian Mbappé, devastado después de marcar un triplete, observando cómo Messi, vestido con el bisht negro que le colocó el emir de Qatar, levantaba la Copa de manos de Gianni Infantino. Esa fotografía nunca existió. Francia abandonó el campo.
Cuatro años después, el Mundial de 2026 encontró su propia instantánea. No fue el gol de Ferran Torres ni la celebración española. Fue la selección argentina de espaldas al podio mientras España levantaba el trofeo más codiciado del futbol.
Las críticas llegaron con la misma velocidad. En España hablaron de una falta de respeto. En redes sociales se acusó a los argentinos de ser malos perdedores. Incluso surgió una pregunta mucho más seria.
Los futbolistas argentinos permanecieron frente a la tribuna donde estaban concentrados sus aficionados. Mientras España recibía la Copa del Mundo, la mayoría permanecía de espaldas al escenario. Sólo algunos jugadores, entre ellos José Manuel Flaco López, aparecían observando la coronación española.
El diario italiano La Gazzetta dello Sport resumió la indignación de buena parte de la prensa española.
La fotografía parecía condenatoria. El reglamento, no. Lo que realmente dice la FIFA
El protocolo de premiación aparece en el Reglamento 45 de la Copa Mundial
Ahí se establece el orden de la ceremonia. Primero reciben sus medallas los árbitros. Después se entregan los premios individuales que se realizan sobre el césped. Más tarde llegan los subcampeones y finalmente los campeones.
No existe un sólo artículo que obligue al equipo derrotado a permanecer observando el levantamiento del trofeo.
Tampoco establece que los subcampeones deban formar parte de la fotografía final del campeón. Ni mucho menos indica hacia dónde deben mirar una vez concluida la entrega de medallas. La única obligación explícita es conservar la medalla de plata durante la ceremonia. Francia hizo exactamente lo mismo.