El llamado a la cordura debe ser para todos los candidatos, no son necesarios los pleitos.
El llamado a la cordura debe ser para todos los candidatos, no son necesarios los pleitos.
En San Pedro, cabecera del Distrito IV, se enfrentaron a golpes militantes de Morena y PRI.
Con los guindas estaba Delia Hernández, su candidata a diputada que defendió a los suyos con florido lenguaje.
Nadie tocó a Delia, fue un zipizape entre militantes.
Los de Morena se tiraron al piso, se dijeron víctimas y hasta acusaron intento de feminicidio cuando los del PRI no tocaron a la candidata guinda.
Pleitos al calor de la efervescencia de las campañas políticas que no deberían ocurrir.
APLASTAN A MORENA
A los de Morena de Diego del Bosque, les habría molestado que eran superados, por mucho, por los priístas, en un evento de crucero.
Y es que la ola tricolor que comanda Carlos Robles en Coahuila, se apoderó de las calles en eventos simultáneos en todo el Estado.
Fue una demostración de fuerza, no sólo por los coscorrones que les dieron a los morenistas, sino por la fortaleza de la estructura.
El PRI está unido y lo dejó claro en todos los distritos.
EVITEN PLEITOS
Carlos Robles pidió a sus adversarios apegarse a la legalidad y evitar toda práctica que se encuentre al margen durante las campañas de los candidatos que toman parte en el proceso electoral que se vive en la entidad.
Se trata de que sea un proceso ejemplar, que destaque por su transparencia y participación democrática.
El líder priísta tiene claro que en Coahuila están dadas las condiciones de paz y seguridad para el buen desarrollo de estas elecciones.
A juzgar por los hechos que se han presentado en otras entidades, habrá que estar muy al pendiente de cualquier hecho que pudiera alterar el rumbo del proceso.
CON FUERZA
Esra Cavazos y Cristina Amezcua hicieron equipo, sumaron fuerza y demostraron que tienen con qué ganar la elección del 7 de junio.
Un crucero al que se sumó la estructura en todos los niveles.
Dirigentes municipales, funcionarios, militantes de a pie, pegados con las candidatas de los Distritos V y VI.
Que si la elección se celebrara hoy, no sería difícil adivinar quién ganaría.
AL BORDE DEL PRECIPICIO
En el 2018, el PAN estaba en su mejor momento, era la elección para Gobernador: Miguel Ángel Riquelme contra Guillermo Anaya.
Los azules la pelearon, organizaron marchas que fueron lideradas por quienes ahora militan en otros partidos.
En el PAN se decían ganadores, que la gubernatura era de ellos.
Sentían que la gente les había dado los votos suficientes para reclamar la victoria.
Y en ocho años, de estar a nada de ganar la primera gubernatura de Coahuila, hoy están a nada de perder el registro en la entidad.
Una lástima por lo que el PAN alguna vez representó.
Pero muy merecido por traicionar a los ciudadanos.
LAS MUCHACHAS
Las madres de familia, las mujeres, son el motor que mueve cualquier cosa.
En el PRI lo tienen claro.
Tan claro, que el 80 por ciento de la estructura está conformada por mujeres, por madres de familia.
Gabriel Elizondo, el que coordina Mejora en todo el Estado, les llama cariñosamente sus muchachas y les dicen en cada municipio.
Esas muchachas, esas madres de familia, son las que harían ganar al Revolucionario Institucional.
LA CAÍDA DE MORENA
¿Quién estaría dispuesto en aceptar una candidatura de Morena para el 2027?.
Es algo como lo que ocurrió con el PAN, contados con los dedos de una mano los que levantaron el dedo pidiendo un espacio.
Hubo quienes lo hicieron condicionando algún beneficio personal.
De ahí pues que Elisa Maldonado y Ernesto Sánchez le sufrieron para tener a sus candidatos.
Pero retomando el tema de Morena, para nadie es ya un secreto que los guindas les han puesto precio a las candidaturas.
Cuando estaban en su mejor momento, se hablaba de varios millones de pesos y algunos miles por regidurías.
Hace cuatro años peleaban por ellas.
Pagaban lo que fuera necesario.
Mire usted, hace más de dos años, el pitoniso Jorge Álvarez Máynez dijo: Hay que ver cómo deja Trump a MORENA.
Obvio que MORENA paga encuestas para salir en lo mero alto de las mediciones, pero quien anda en la calle sabe que la embestida gringa ya le pega a las preferencias electorales.
Ganar en la ola, ese fue el anhelo de la MORENA victoriosa.
Perder en la avalancha, es el miedo de la MORENA perseguida.