Las investigaciones de campo en el lugar donde fue encontrado el avión Cessna de AERUS han permitido confirmar que fue un ave la que provocó la falla
Saltillo, Coah.- Un video captado por las autoridades que realizaron las primeras investigaciones de campo en el lugar donde terminó desplomado el avión Cessna 208-B Gran Caravan, matrícula XA-RFD, que cubría la ruta Piedras Negras-Monterrey, muestra el momento en que restos de un ave son retirados del interior del motor de la aeronave siniestrada, confirmó el director de Aeropuertos del Estado, Óscar Pérez Benavides.
Cuestionado por periodistas de Grupo Zócalo, el funcionario estatal expuso que "las primeras revisiones han permitido determinar que esa fue la causa del percance; se trata de una prueba contundente y determinante". Agregó que tanto las fotografías como los videos de la aeronave ya están en poder de las autoridades de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), dependencia encargada de supervisar el cumplimiento de las normas de seguridad en vuelos, aeropuertos y el mantenimiento de las aeronaves.
Como es del dominio público, a las 14:47 horas del lunes, 63 minutos después de haber despegado del Aeropuerto Internacional de Piedras Negras y durante la aproximación final en la zona de Pesquería, Nuevo León, la aeronave presentó una falla en el motor, lo que obligó a realizar un aterrizaje forzoso. Finalmente, se impactó en una zona arbolada; afortunadamente, sus ocupantes sobrevivieron.
ngrid Valenzuela Martínez, profesionista originaria de Ciudad Acuña y única pasajera del vuelo, narró que, después de escucharse un fuerte golpe, la aeronave comenzó a presentar problemas. Fue entonces cuando el piloto y el copiloto confirmaron que estaban cayendo. El estruendo pudo haber correspondido al momento en que el ave fue succionada por el motor, ocasionando el percance.
El piloto, Diego Elías Galván Peña, y el copiloto, Enrique Barrera Mellado, eran reportados como estables en un hospital privado de Monterrey.
Único caso registrado este año
Consultadas por Grupo Zócalo, fuentes federales de aviación informaron que el percance del avión de Aerus es el único caso registrado en México durante 2026 en el que una aeronave comercial se desploma a causa del impacto de un ave directamente en el motor, provocando una pérdida total de potencia y su posterior caída, a escasa distancia de llegar al Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo de Monterrey.
Durante 2025 no se registró ningún accidente o incidente de este tipo en la aviación comercial mexicana, ya fuera en aeronaves de gran tamaño o en aerolíneas regionales.
¿Por qué los aviones comerciales no suelen caer por esta causa?
Los aviones de aerolíneas como Aeroméxico, Volaris o Viva Aerobus cuentan con dos o más motores independientes. Si un ave ingresa a una turbina y provoca su inutilización, la aeronave está diseñada para continuar el vuelo y aterrizar de forma segura utilizando el motor restante.
En contraste, las aeronaves monomotor no cuentan con ese respaldo, por lo que son las más vulnerables a desplomarse tras la ingesta de fauna.
Aunque en años recientes se han registrado incidentes con motores dañados y desvíos de vuelos comerciales, ninguno derivó en un desplome. El país cerró 2025 con 59 accidentes de aviación general relacionados con fallas mecánicas, errores humanos o condiciones meteorológicas, pero ninguno fue atribuido a la ingesta de aves como causa del accidente.
Entre mayo de 2023 y junio de 2024 se documentaron colisiones con especies como pinzón mexicano, zanate mexicano, golondrina tijereta, tortolita cola larga, palomas, playero de Baird, pato cucharón y lechuza.
Otro tipo de fauna en el AICM
De acuerdo con informes de la Subdirección de Operación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), se emitieron 52 reportes sobre restos de fauna encontrados en aeronaves y pistas, con un costo de reparación de 26 millones 47 mil pesos.
El informe también detalla que, además de aves, en las inmediaciones del aeropuerto se han encontrado víboras, arañas, alacranes, abejas, perros, gatos y conejos.
Las aerolíneas reportaron que durante 2025 al menos el 50 % de las aeronaves afectadas sufrieron impactos con fauna durante las fases de carreteo, aproximación, aterrizaje y despegue. Solo el 6 % de los aviones involucrados no presentaron daños.
En la mayoría de los casos, las afectaciones son únicamente materiales y se limitan a abolladuras o impactos en la carlinga. Sin embargo, cuando una o varias aves ingresan a un reactor, los daños pueden ser mucho más graves, especialmente si los animales dañan el compresor, lo que puede provocar una falla total o el apagado del motor, según explica el reporte.