No debemos olvidarnos de situaciones como la inseguridad, el narcotráfico y las desapariciones forzadas, sostuvo Hilario González
Saltillo, Coah.- El obispo Hilario González García señaló que el Mundial de Futbol es una fiesta deportiva para México, sin embargo, no debe ser un distractor para olvidarnos del clima de inseguridad que prevalece en el país, debido al narcotráfico y las desapariciones forzadas de personas.
“El mensaje que hemos dado, el Episcopado (Mexicano), el mensaje que ha dado el Papa, es que el deporte es una ocasión para desarrollar nuestros valores comunitarios, el deporte también es disciplina, el deporte es entrega, el deporte es una manera en que desarrollamos también nuestro sentido de identidad, pero hacerlo con tranquilidad, con paz, pero que no nos perdamos; a veces mucha fiesta o mucho jolgorio, pero cero compromiso”.
Expresó su deseo de que el torneo mundialista, ayude a recuperar nuestra identidad como personas, como nación y como iglesia, como un equipo que debe trabajar juntos por el bien de todos. Asimismo, las autoridades no deben olvidarse del tema de inseguridad que preocupa a la nación.
“Hay todas estas manifestaciones en torno al Mundial, con ocasión del Mundial, por todas las necesidades sociales que hay. Yo creo que una cosa no nos distrae de la otra. Creo que autoridades, sociedad civil, seguimos trabajando, seguimos estando al pendiente de todas estas necesidades”.
Por otra, recordó que entre enero y junio, la Iglesia Católica realiza las Vacaciones con Jesús, con más de tres semanas de actividades, en las cuales los niños y jóvenes participan en reflexiones, campamentos y talleres para aprovechar el tiempo a fin de mejorar como personas.
“Aprovechar el tiempo de descanso para desarrollar más cualidades, para desarrollar capacidades, para aprender un poquito más en otro ambiente, tal vez no en la presión ni en el ordinario de un ciclo académico, pero sí en un taller o un campamento, una manera en que puedes desarrollar más cualidades”.
Las drogas ya llegaron a las comunidades rurales, por lo que el Obispo pidió a los jóvenes tener cuidado, pues las adicciones son una falsa experiencia y no es necesario experimentar todo en la vida, pues no todo es bueno.