Se trata del Programa de Ordenamiento Ecológico de la Región Cuenca de Burgos
Saltillo, Coah.- Un programa de protección ambiental vigente desde 2012 tiene la capacidad de condicionar, restringir e incluso detener proyectos de explotación de gas en toda la región de la Cuenca de Burgos, aun cuando no contiene una prohibición expresa contra el fracking.
Se trata del Programa de Ordenamiento Ecológico de la Región Cuenca de Burgos, un instrumento publicado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y adoptado también por los gobiernos de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas para regular las actividades productivas en una superficie de más de 208 mil kilómetros cuadrados.
Su importancia cobra actualidad ante el interés de los gobiernos federal y estatal por impulsar la extracción de gas no convencional mediante fracturación hidráulica, pues cualquier proyecto deberá demostrar que es compatible con las condiciones ambientales de la zona donde pretenda desarrollarse.
El programa no impide automáticamente la perforación de pozos ni excluye en términos generales la explotación de hidrocarburos. Sin embargo, obliga a las autoridades a revisar la disponibilidad de agua, el riesgo de contaminación de acuíferos, la afectación al suelo y la vegetación, la cercanía con zonas de recarga y la política ambiental asignada a cada parte del territorio.
Cuando un proyecto resulte incompatible con esos criterios, la autoridad puede imponer condicionantes, exigir modificaciones, negar autorizaciones o impedir su desarrollo en el sitio propuesto.
El Programa de Ordenamiento Ecológico de la Región Cuenca de Burgos fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 21 de febrero de 2012 y, para el caso de Coahuila, en el Periódico Oficial del Estado el 30 de marzo del mismo año.
La región comprende 98 municipios: 31 de Coahuila, 48 de Nuevo León y 19 de Tamaulipas. Dentro del territorio coahuilense incluye zonas de la frontera, la región Norte, la Carbonífera, la región Centro y parte del sureste del estado.