En México, las micro, pequeñas y medianas empresas se enfrentan a desafíos como el auge del comercio digital.
Saltillo, Coah.— En México, las micro, pequeñas y medianas empresas se enfrentan a desafíos como el auge del comercio digital, nuevos patrones de consumo y la reinvención en habilidades de gestión y formación empresarial, aseguró la diputada Beatriz Fraustro Siller.
“La importancia de estas empresas se vincula principalmente a dos factores: su aporte a la estabilidad económica nacional y su papel como generadoras de empleo para la población trabajadora”.
“De acuerdo con los resultados de los Censos Económicos 2024 del INEGI, en el país operaron más de 5 millones de unidades económicas en los sectores privado y paraestatal, de las cuales el 99.8 por ciento corresponden a Mipymes”.
Estas unidades generan más del 70 por ciento del empleo formal a nivel nacional, empleando a aproximadamente 27 millones de personas, que contribuyen al Producto Interno Bruto y representan cerca del 52 por ciento de la producción económica del país.
“Pese a su relevancia, son particularmente vulnerables debido al limitado acceso a financiamiento, las altas cargas administrativas y fiscales, los costos laborales elevados, la falta de preparación empresarial, así como la incertidumbre regulatoria y presiones externas, entre otros”.
“Dichas condiciones impiden que las pequeñas unidades productivas puedan sortear dificultades de flujo, invertir en innovación o atraer capital productivo, lo cual frecuentemente se traduce en cierre de empresas y la pérdida de patrones formales de empleo”.
La Secretaría de Economía Federal reporta que de cada 100 Mipymes, 52 desaparecen antes de cumplir dos años y el promedio de vida productiva es de 8.4 años en el país.
De acuerdo con el IMSS al 30 de noviembre pasado se tenían registrados 1 millón 036 mil 119 patrones, contra 1 millón 049 mil 430 inscritos al 31 de enero del 2025, mientras que al 31 de enero del 2024 había más de 1 millón 070 mil patrones.
“La mayor parte de estas pérdidas corresponde a pequeñas y medianas empresas: el 56 por ciento de las bajas fueron empresas de 2 a 5 empleados y el 16 por ciento a compañías con 6 a 50 empleados. Este descenso no sólo implica el cierre de unidades económicas, sino que tiene un impacto directo en el empleo formal mediante despidos masivos, reducción de ingresos familiares y debilitamiento del mercado laboral”.
En Coahuila, destacó, el Gobierno del Estado reactivó el programa Impulso Nafin Coahuila, con una bolsa de 2025 mdp en créditos con tasas preferenciales dirigidos a las Mipymes.
Otro acierto, fue el convenio Compra Coahuila con la plataforma Mercado Libre y la alianza estratégica con la firma global FedEx, mediante los cuales las empresas se integran al comercio electrónico.
Se requiere, indicó, que la Secretaría de Economía federal y las autoridades competentes de los estados, amplíen los instrumentos de financiamiento para estos sectores productivos, y reforzar los programas de profesionalización y capacitación empresarial para impulsar su competitividad, productividad y permanencia en la formalidad y generación de empleo.