El fiscal Federico Fernández Montañez informó que los dos detenidos, mayores de edad y ex alumnos, provienen de un contexto de desintegración familiar; no hay otros participantes
Torreón, Coah.- El Fiscal General de Coahuila, Federico Fernández Montañez, informó que el ataque ocurrido en la Secundaria General No. 13 del ejido La Unión no estuvo dirigido contra una persona en particular, y que el móvil se relaciona con el contexto familiar de los agresores y su idolatría hacia figuras que cometieron ataques similares en otros países.
El funcionario detalló que los dos probables responsables son hermanos gemelos, mayores de edad y ex alumnos del plantel, originarios del mismo ejido.
Se descartó que el objetivo fuera un directivo, un docente o un ex compañero en específico y de acuerdo con la línea de investigación, eligieron la escuela por la cercanía con su domicilio y porque la conocían al haber estudiado ahí.
Según las primeras declaraciones, los detenidos viven un contexto delicado de desintegración familiar, con una prácticamente total desvinculación de sus familias.
Entre sus pertenencias y en sus dichos, señaló el fiscal, expresaron su deseo de pertenecer a grupos y de seguir a figuras que consideran ejemplos, personas que en otros momentos de la historia y en otros países cometieron ataques de este tipo.
Fernández Montañez mencionó que no se trata de un ataque contra la sociedad coahuilense ni de un tema ligado a otras escuelas o municipios.
Indicó que los hermanos seguían páginas y perfiles en redes sociales que no son de carácter local ni nacional, y aunque no precisó si lo consideraban un reto, sí afirmó que hacían referencia a personas de otras latitudes que cometieron atentados similares.
Por ello, la Fiscalía trabaja de manera coordinada con instancias federales, incluidas las de inteligencia, ya que existen indicios de que podría haber personas en otras entidades que sigan o quieran pertenecer a grupos de esta naturaleza.
Respecto al estado en que se encontraban, el fiscal indicó que no hay elementos para afirmar que estuvieran bajo los efectos de alcohol, drogas o alguna sustancia tóxica, y que actuaron conscientes, además vestían ropa normal, no uniforme.
Los agresores ingresaron por la puerta principal, ya que de buena fe se les permitió el acceso, pues parecían alumnos.
El ataque inició de manera aleatoria, con un plan no estructurado, con la intención de agredir a quien pudieran dentro del plantel.
Utilizaron armas blancas y petardos o cohetes, que según el fiscal sirvieron para provocar pánico, temor y distracción, por lo que se descartaron explosivos, bombas molotov y armas de fuego.
El saldo es de una persona sin vida, la subdirectora del plantel, y cuatro lesionados, entre ellos un docente y un alumno menor de edad a quien le habrían amputado la mano y de acuerdo con el reporte preliminar, dos están en estado grave y dos estables.
Ambos probables responsables se encuentran detenidos y a disposición de la autoridad ministerial.
El fiscal reiteró que, conforme lo expresó el gobernador Manolo Jiménez, se aplicará todo el peso de la ley.