Sicólogo, teólogo, y barber, Sergio Alberto considera que muy pocos se enfrentan a los motivos de este problema
Saltillo, Coah.- “Cuando nosotros tratamos de indagar o cuestionarnos sobre el suicidio, vamos a encontrarnos con gente que habla del tema, pero que no tiene un real conocimiento de lo que es en realidad este problema”, afirma Sergio Alberto Hernández de la Rosa, sicólogo, sicoterapeuta y escritor, quien, además es barber, pero no uno cualquiera, sino uno muy original, porque en lugar de revistas en su barbería, tiene libros para motivar a la lectura y a la promoción de la literatura.
“Checo”, como lo conocen sus pacientes, clientes y amigos, asegura que existe un gran desconocimiento sobre lo que en realidad es el suicidio, y esa es una de las principales barreras que impide resultados mucho mas satisfactorios en su prevención.
“Lo primero que debemos de conocer y comprender es la historia del suicidio, y de cómo se ha venido desarrollando a través del tiempo”, explica. Expone que la causa principal del por qué una persona se quiere quitar la vida es por el sufrimiento, y sobre esto, es lo primero que debemos hacer conciencia
“Sobre ello hay una frase en el libro El problema del dolor, uno de mis favoritos, de Clive Staples Lewis, autor de Las Crónicas de Narnia, que dice: ‘El dolor mental es menos dramático que el dolor físico, pero también es más común y más difícil de soportar’, y tiene tanta razón, porque el intento frecuente de soportarlo aumenta la carga, ya que es más fácil decir ‘me duele un diente’ que decir ‘tengo roto el corazón’”.
Prejuicio, el primer error
Existen muchas ideas erróneas sobre el suicidio, indica el especialista, “porque hay gente que dice, que quien se suicida o intenta suicidarse es un cobarde; otros dicen que es un valiente, y todo eso es un error y una gran mentira, porque ni la valentía ni la cobardía definen esto”, explica.
Considera que el intento de suicidio se da simplemente porque la persona sufre: “Lo primero que aprende el ser humano es a moverse en sus coordinadas existenciales, es decir, a vivir; sólo bastante más tarde, en el transcurrir de esta vida comienza a pensar en su sentido de la misma, y el modo como ha ido elaborando la idea del mundo, de sí mismo, y de su papel en este, lo que le va dando sentido a su vida, y a dar respuesta del por qué y para qué de su existencia y a alimentar su deseo de vivir, o al contrario, verla sin sentido y no encontrar respuestas, e ir perdiendo el deseo de seguir viviéndola”.
Una mejor vida
El experto reitera que quien busca el suicidio no persigue la muerte, más bien, busca otra vida: “Es el deseo de librarse de una existencia tan insoportable que la muerte se torna mas llevadera que la vida, ahí surge el ‘prefiero morir que seguir viviendo así’”.
Sobre el por qué de su enorme preocupación de luchar en contra del suicidio, y de brindar consejos, recomendaciones y acciones para tratar de reducir la estadística, “Checo” comenta: “Primero que nada por situaciones personales, porque yo en mi adolescencia intenté suicidarme tres veces; gracias a Dios no fue consumado, por eso yo trato de empatizar con todas las personas que se acercan a mí”.

Sergio se siente muy satisfecho de poder ayudar a la gente a través de sus platicas, de sus conferencias, de esas charlas que brinda a todas aquellas personas, grupos o asociaciones que se lo piden.
Su peculiar barbería
En su original barbería, ubicada en el fraccionamiento Miravalle, “Checo” tiene libros para que sus clientes, mientras esperan, puedan leer desde una obra de Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Carlos Ruiz Zafón, Albert Camus o Juan Rulfo.
“Hay gente que llega por primera vez y pregunta ‘¿es un consultorio?’, no, claro que no, es una barbería, sólo que una vez me dije: ¿Qué puedo tener diferente para mis clientes mientras esperan?, y pensé en literatura, porque la literatura te salva y te hace la vida más ligera y más linda; decía Viktor Frankl que cuando estuvo en los campos de concentración, las personas que sobrevivían no eran aquellas más fuertes físicamente, sino las eran mas fuertes interiormente, y esa fuerza te la da la literatura”, asegura.
¿Quién es “Checo”?
Sergio Alberto Hernández de la Rosa nació en Saltillo, el 9 de noviembre de 1993:
Estudió Psicología Clínica y Terapia Cognitivo Conductual en Fundación Escuela Tecnológica de Neiva Jesús Oviedo Pérez, de Colombia.
Tiene diplomados de Psicología Clínica y Terapia por la Corporación Internacional Lideres Latinoamerica,
Es licenciado en Teología por la Universidad de Ciencias Teológicas de México.
Trabaja como sicoterapeuta en diferentes centros de rehabilitación para personas con adicciones en la ciudad de Saltillo.
Es escritor del libro Versos de un corazón terriblemente enamorado y Corazones que claman por una nueva esperanza.
El discurso de la salud mental como campaña política…
Sobre la realidad de la atención que brindan a la salud mental las autoridades de los tres niveles de Gobierno, el especialista considera que los políticos utilizan este discurso sólo para hacerse propaganda:
Asevera que, normalmente, no tratan el problema de raíz para determinar cuál es el fondo y trasfondo de todo este tipo de situaciones, mientras que el índice del suicidio va aumentando.
“Lo que debemos hacer es generar mayor conciencia para que el problema vaya disminuyendo y que vayamos dando mucho mayor importancia de lo fundamental, que debe ser el ir al sicólogo o al siquiatra, y entender que una consulta con ellos no es para quienes ‘están locos’, lo cual es un estigma social muy fuerte que debemos de quitarnos”, explicó.
IDEAS ERRÓNEAS SOBRE EL SUCIDIO
MITO: quién intenta el suicidio es cobarde…
REALIDAD: aquellos que intentan suicidarse no son cobardes, sólo son personas que sufren.
MITO: quién intenta el suicidio es valiente…
REALIDAD: los atributos personales como cobardía o valentía no se cuantifican o miden en función de las veces que alguien se quiere quitar la vida.
MITO: sólo los mayores se suicidan…
REALIDAD: los ancianos realizan menos intentos autolíticos que los jóvenes, pero utilizan métodos más efectivos al intentarlo, lo que lleva a una mayor letalidad.
MITO: si se reta a un suicida, este no lo intenta…
REALIDAD: retar al suicida es un acto irresponsable, pues se está ante una persona vulnerable cuyos mecanismos de adaptación han fracasado, ya que predominan precisamente los deseos de autodestruirse.
MITO: los medios de comunicación no pueden contribuir a la prevención del suicidio…
REALIDAD: los medios pueden convertirse en un valioso aliado en la prevención del suicidio si enfocan correctamente la noticia sobre el tema, y tienen en cuenta las sugerencias de los expertos: publicar señales de alerta de una crisis suicida, dispositivos de salud mental a los que puede acudir, divulgar grupos de riesgo, y medidas sencillas que permitan a la población saber qué hacer.